jueves, 27 de marzo de 2025

La Defensa de España en Europa

Al margen de las polémicas de investigación por presunta corrupción, el Gobierno de España se está enfrentando a una nueva fisura que amenaza mucho más que lo anterior. Tras el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, la política exterior de los EEUU ha virado 180 grados de manera que no se puede confiar ni depender de los norteamericanos en el mantenimiento de la OTAN. Ha llegado un momento en que Europa, cuyos 27 miembros son democracias de colores muy distintos, no tienen más remedio que aparcar diferencias en cuanto a la reorganización y rearme de la Defensa se refiere. Y el motivo añadido es la amenaza de que la Federación Rusa de Putin no sólo siga atacando Ucrania sino también a otros países que pudieran ser otras ex repúblicas soviéticas o incluso países de la Unión Europea.

Para empezar, la presidenta de la Comisión Europea Úrsula Von Der Leyen declaró que la UE aspira a dedicar un presupuesto por cada estado miembro de alrededor del 3% de su PIB. Actualmente, España es uno de los países punteros de Europa que menos proporción destina, por lo que se encuentra en el punto de mira. Y ayer, en la sesión del Congreso, el Presidente Pedro Sánchez anunció un plan que realmente no era un plan, pues se limitó a prometer que los miles de millones de euros adicionales de gasto público en Defensa no se obtendrían vía recortes de pensiones y otros gastos sociales. Así, simple y llanamente sin exponer los pasos a seguir ni las alternativas. ¿Qué pretende entonces el Gobierno? ¿seguir incrementando aún más los impuestos directos e indirectos a los ciudadanos? ¿inventarse nuevos impuestos a la banca y a las grandes empresas penalizando la inversión? ¿endeudarse? ¿todo a la vez?

El PSOE ha reemplazado el trabajo por el testeo de qué opinan las distintas fuerzas políticas sean las que sustentan a un gobierno en clara minoría o las ubicadas en distintas perspectivas de oposición. Así, todos los partidos independentistas de izquierdas más los populismos de Sumar y Podemos se posicionan en contra de aumentar el gasto en Defensa. Por si fuera poco, estas últimas fuerzas exigen que se reduzcan por imposición los precios de los alquileres un 40% (distorsionando el mercado y desincentivando la puesta en alquiler), romper relaciones diplomáticas con Israel y, lo que es más, abrir el melón de que España abandone la OTAN junto con Bildu. Únicamente PNV y Junts se han manifestado estar de acuerdo con el incremento.

En el bando de la oposición, Feijoo manifestó su incredulidad de que no haya presentado nada el Gobierno para aclarar de dónde saldará el dinero mientras que Abascal acusó de complicidad con China por su reciente visita y con Venezuela por la compra de gas y petróleo y entiende que el rearme debería de centrarse contra Marruecos, ya que no se cree la amenaza rusa. La verdad es que de estos dos quien manifestó declaraciones más coherentes fue el líder del Partido Popular, pues Vox empieza a mezclar cosas y termina hablando del campo y su agricultura y de la inmigración ilegal. Si existe la necesidad de aumentar el gasto en Defensa, ese es el centro del debate, no empezar a liar la maraña con otros temas. Es lo que tiene el populismo de derecha, que mezcla cosas igual que el de izquierda.

Realmente, ¿en qué se tiene que aumentar el gasto en defensa? Sobre todo en base tecnológica. Y es una pena que aquí no se invierta más fundamentalmente debido a las trabas burocráticas y a los elevados impuestos. Además, por poner un ejemplo, es una vergüenza que la Guardia Civil disponga de lanchas modestas en comparación con las bestias que llevan los narcotraficantes. Si queremos tener un ejército, unas fuerzas armadas y cuerpos de seguridad realmente eficientes es preciso dotarles de los máximos avances. Realmente, el Presidente del Gobierno no es ajeno a esto, pero se limita a decir que antes del verano lo propondrá. Así que hasta ahora lo único que está haciendo es tantear al Congreso y se ha encontrado con muy malas noticias.

Este escenario ha echado atrás al Gobierno en la elaboración y presentación de un proyecto de Presupuestos Generales del Estado, de manera que los Presupuestos de 2023 seguirían prorrogados y se incumpliría una obligación constitucional del Ejecutivo. Se excusa en que no se quiere "perder el tiempo al Congreso", cuando en realidad lo que sucede es que temen una sonora derrota que evidencia las fisuras importantes en sus socios. Sobre todo los arrinconados en la extrema izquierda. En cambio, los de derecha están más o menos controlados con el regalo del palacete al PNV y la cesión de las competencias de inmigración a Cataluña después de que la dispensa de acogida de Menas no fuese suficiente. Qué cosas, ¿eh?

Mirando más allá de España, lo cierto es que pienso que ha llegado el momento en que dependamos menos de EEUU y sobre todo ahora que su presidente está desatado subiendo aranceles con el presumible interés de que baje el precio del Dólar. España sólo tiene futuro en Europa y en la OTAN, digan lo que digan populistas de extremas izquierda y derecha. No es menos cierto que hay ciertas políticas europeas muy polémicas con las que no estoy de acuerdo como las inmigratorias. Por ejemplo, que se imponga la sucesiva acogida de "supuestos" menores extranjeros que provienen de culturas incompatibles con la democracia y los derechos humanos, sin ningún tipo de control. Sin embargo, los países europeos sólo pueden ser más prósperos en el entorno del libre mercado del Euro y coordinación de políticas, al mismo tiempo que situarse bajo el paraguas de la OTAN ante cualquier amenaza a su soberanía, integridad e independencia territorial. 

¿Es Rusia un peligro? Francamente, después de los sucesivos incumplimientos de paz y no agresión a Ucrania, no es en absoluto de fiar Vladimir Putin. Asegura que no atacará nunca la OTAN, pero de momento ya ha hecho movimientos para usar a otros Estados como Georgia como puente con la UE contra las sanciones y los embargos. En Rumanía no le salió bien y su "candidato" fue excluido tras anular las elecciones por presunta injerencia rusa vía financiación ilegal. Con todo, lo de menos es Rusia, aunque sea el elemento motivador que usa Von Der Leyen para esgrimir exageraciones tan irresponsables como estas.

En definitiva, es necesario disponer de un ejército más moderno y competitivo pero no exclusivamente por Rusia, sino por propia independencia de EEUU y en coordinación con los países con los que más relaciones comerciales tenemos que son los europeos.

lunes, 10 de marzo de 2025

Lo Woke o la cara moderna del falso progresismo

El presente post es una reacción a un artículo publicado recientemente que, sin embargo, no voy a mencionar expresamente ni identificar a sus autores, más que nada porque no deseo que se interprete como un ataque ni desautorización a lo que es otra opinión (más acertada o menos, en mi valoración lo segundo) de una persona con la que compartí un tiempo de mi carrera. En su momento, en Twitter, ya manifesté mi desacuerdo con una política de actuación que a mi juicio era reprochable, que no tiene nada que ver con lo actual, pero quizá debí de haberlo expresado de forma diferente y por tanto no deseo que se repita, por el respeto que le tengo a pesar de alguna disensión. Bueno, establecido esto, entremos en materia.

Se trata del impacto del movimiento Woke o también llamado Wokismo en las políticas públicas y privadas cuyo nacimiento tuvo por principal suceso que activó la palanca el fallecimiento de George Floyd (un hombre de raza negra que había cometido un delito) a causa de un abuso policial. En la teoría, lo Woke hace referencia directa a "despertar", lo que se quiso enfocar a la necesidad de cuidar y proteger a las minorías discriminadas frente a la masa. Pues bien, pese a lo loable en términos generales de velar por la igualdad de oportunidades de esas minorías, las políticas públicas y privadas pero impulsadas desde las administraciones han terminado degenerando en los mismos errores del feminismo, pervirtiendo el ideal y favoreciendo situaciones en las que la igualdad brilla por su ausencia.

Para empezar, lo más controvertido ha sido equiparar los derechos de las mujeres trans a las mujeres biológicas. Aparentemente, esta frase que he escrito escandalizaría a todo el mundo progresista y a juicio de ellos merecería entonces no ser ya cancelado, sino incluso condenado por delito de odio. Sin embargo, quedarse en lo simple y superficial, como pienso que peca el artículo de referencia, es lo realmente osado.

La mencionada equiparación colisiona frontalmente con el feminismo y de ahí que la denominada izquierda tradicional haya protestado contra esto con líderes importantes como Carmen Calvo en España. La doctrina Queer, por sí misma, es una ideología y es la que impregna la Ley impulsada desde el sector de Podemos del Gobierno de España. Si una persona que, de acuerdo con las nuevas reformas legales, ni tan siquiera tiene que pasar por un quirófano sino que única y exclusivamente necesita sentirse mujer y hacerlo constar así en el Registro Civil tras un procedimiento administrativo, si reducimos el ser mujer a un estado de pensamiento, se están cargando de un plumazo el feminismo en nombre de la sacrosanta igualdad. Tres ejemplos los tenemos en hombres que tras transicionar acceden a subvenciones propias de mujeresmujeres trans con físico propio de hombre participando en competiciones deportivas con mujeres biológicas en clara superioridad de condiciones y hombres que dicen sentirse mujeres a los que no se les aplicará la Ley Orgánica de Violencia de Género. Explicado en forma basada, ¿qué puede saber un tío de discriminación por ser mujer o de violencia contra la mujer que se autodenomina del sexo femenino?

Sobre el tema de los "no binarios", es decir, gente que ni se considera hombre ni mujer, a mí personalmente me parece absurdo, pero no soy nadie para decirle a la gente lo que se tiene que considerar a sí mismo. Es una decisión personal y que los liberales no tenemos más que respetar en la esfera individual, si somos igualmente libres como para considerar que sólo existen dos géneros: hombre (biológico o trans) y mujer (biológico o trans). Así que no, no es ningún delito de odio. Igualmente, existe derecho a denunciar que no se produzca en nombre de la igualdad ni discriminación ni privilegios injustificados y aquí vamos con la política DEI de diversidad, equidad e inclusión con contratación por cuotas.

Lo woke mueve dinero, muchísimo dinero. En EEUU estamos asistiendo al desmantelamiento de USAID, una agencia que se dedicaba a gastar (que no invertir) millones de dólares en programas en el extranjero para el desarrollo internacional. En realidad, este recorte no supone tanto en un presupuesto tan ingente como el del gigante americano, pero sí es significativo en otros como España con un Ministerio de Igualdad con 12,4 billones de euros. En dicho departamento se tramitan sobre todo contratos menores y transferencias corrientes y no ha estado libre de sospecha de corrupción ni la directora del Instituto con motivo de la instauración de esos "puntos violeta" que supuestamente vienen a reducir los abusos sexuales y los riesgos de violación pero a la vista de los datos y estadísticas no habrían ayudado absolutamente a nada más que a las cuentas corrientes de las contratistas. Que, por cierto, no suelen tener mucha competencia. ¿Por qué será?

Tanto en la Administración Biden como en empresas privadas norteamericanas a efectos de recibir financiación de fondos de inversión, se aplicaron políticas de supuesta igualdad para integrar a las minorías, dado que consistieron en establecer cuotas de contratación por género, raza y orientación sexual. Esto ha terminado alcanzando al cine, los videojuegos y las series de televisión. En el primero, lo más significativo ha sido el establecimiento de unos criterios en la Academia de los Oscars para seleccionar películas y personas candidatas, primando la representatividad y la atención a minorías por encima de la calidad. Esa es la razón por la que Emilia Pérez se llevó tantas nominaciones antes de conocer el pasado "facher" de la actriz trans protagonista. En otro plano tenemos a los famosos Live action de Disney en los que se cambia de raza al titular. Así, La sirenita que es de Dinamarca pasa a ser de raza negra y Blancanieves pasa a ser latina. Eso sí, esta última blanqueada a tope en el cartel chino. Y es que el wokismo trata de ser compatible con el capitalismo, como modificar el logo de una empresa con la bandera LGTBi salvo en los países con culturas poco amigables con el jamón aparte de con los derechos humanos. Y es que ya se sabe cuando la pela es la pela.

En los videojuegos, han surgido consultoras como Sweet Baby Inc. que han llegado incluso a extorsionar a productoras con contratarles por un millonario precio a cambio de no poner a parir a sus juegos en reseñas de revistas con las que tienen contactos. De esa forma, gente sin ningún talento en una industria que mueve mucho más dinero de lo que parece ha primado la aplicación de una ideología al entretenimiento, hundiendo títulos como Dragon Age 4 Veilguard ó Sucide Squade Kill the Justice Leagues en los títulos de más caché y luego Concord, Dustborn o Unknown 9 en los de nuevo cuño. Esos tropiezos en ventas han sido producidos debido a guiones absurdos con conversaciones sobre el género de los personajes, diseños lamentables que afeaban a las mujeres y liquidaban las proporciones a cuerpos "palo" y sobre todo una historia pobremente desarrollada. La prensa, sin embargo, afeó estos fracasos al llamado "review bombing" demostrando no ya una absoluta ignorancia sobre los gustos del público sino su interés por blanquear el efecto de estas políticas.

En las series de televisión ha sucedido también algo parecido como por ejemplo el spin offs de Star Wars como The acolyte, el otrora spin off de El Señor de los Anillos Los anillos de poder y la futura serie reboot de Harry Potter. En el primero, se saltan totalmente el canon/lore de la franquicia y se inventan una historia de mujeres lesbianas más otro personaje masculino con el que una de ellas llega a fantasear. Bajo este fondo aparentemente rompedor, se esconde en realidad una obra absolutamente incoherente con el universo Star wars y con un elenco pobre y sin ningún tipo de carisma. Algo parecido a lo que ocurre en Los anillos de poder en que pisotean también la coherencia de la saga madre e introducen a un elfo racializado. Finalmente, en un futuro cercano habrá serie de Harry Potter, con un Severus Snape de color ya seleccionado en el casting.

¿Se imaginan que estas políticas DEI y contratación por cuota fuesen obligatorias para todas las empresas privadas de cualquier sector, pisando la meritocracia por ser fascista y de ultraderecha? Está claro que el desastre estaría asegurado. Sin embargo, como he explicitado, el arma de guerra cultural de etiquetar al disidente como extremista es el único recurso para justificar unas políticas que pretenden establecer una verdad impostada. Y, en ese sentido, sí que existe una intención de imponer una agenda ideológica al tiempo que se desacredite a cualquiera que aporte argumentos. Por eso, el artículo al que me refiero construye un hombre de paja para que, con una falacia de base, se reduzca al absurdo la denuncia de la influencia woke a un ejercicio de intolerancia y de rechazo a la inmigración general cuando tampoco es así, sino a la gestión de la misma. Y es que, cuando la izquierda tradicional duda también de esas políticas, ¿no será que no es en realidad una igualdad radical sino más bien una ruptura de la misma tratando a minorías como si fuesen mayorías en lugar de integrarlas como personas normales en atención exclusiva a su mérito y capacidad?

En la actualidad, ya existen muchas leyes que posicionan al hombre en una situación de discriminación respecto de la mujer, no sólo en temas de divorcios y custodias compartidas y en la existencia de juzgados que encausan sólo a hombres. Esto que señalo es otro facto de grande como un castillo. Y es que la lucha contra el machismo y la violencia contra la mujer, al haberse avanzado mucho y cambiado muchas mentalidades, se ha quedada corta tanto como bandera como arma arrojadiza de la izquierda. Y es entonces cuando introducen la violencia psíquica, la digital y la vicaria como EXCLUSIVAS del hombre contra la mujer, pero no ni en el sentido contrario ni en sexos iguales. También cuando establecen ayudas y subvenciones por razón exclusiva del sexo en lugar de su situación económica y personal, diferentes baremos en oposiciones para ejercer el mismo puesto y sobre todo, un retrato mediático de que cualquier disputa producida entre una mujer y un hombre va a ser por culpa del segundo y necesariamente por motivo de machismo, sin más preguntas ni divagaciones y amparado en una organizada cultura de la cancelación. 

Que la política feminista actual no funciona es otro facto irrefutable. Existe un feminismo social y un feminismo institucional que cada vez están más alejados por culpa de los gobiernos de PSOE y Podemos. Siguen falleciendo mujeres, pero se sigue colocando al hombre heterosexual como "terrorista" cuando los asesinos son una minoría mucho más reducida en proporción que las denuncias falsas que sí atraviesan un procedimiento judicial para encajar en esa estadística disfrazada. No interesa hacer un estudio más complejo que depure e introduzca variables y entienda qué hay detrás de ese incremento de agresiones y abusos y sepa distinguir aquellas situaciones en las que el machismo está realmente en el centro del suceso o está fuera. No interesan factores sociales y culturales, sino establecer y desarrollar un nuevo poder político y sector económico que es el de la "Igualdad". Realizar estudios más complejos sería el fin de los chiringuitos. Porque les sale más rentable criminalizar a la mitad de la población amparado el poder político en una prensa al servicio de su relato vacío de contenido. Además, por lo que sea, no parece que las mujeres no alineadas con el Nuevo Testamento de la izquierda española estén bajo el paraguas de ese feminismo institucional o lo que es lo mismo las que no encajan en su narrativa. Y es que otros no sé, pero yo tengo memoria.

Sobre el tema de la inmigración es un tema mucho más complejo que convendría dedicarle un post aparte, a pesar de que como ya he señalado el artículo se despacha con una frase simple. Sí que comentaré que el impacto cultural está por encima de cualquier enfoque racista. Pero el relato progresista establece distinciones interesadas entre religiones etiquetando algunas en la extrema derecha (catolicismo y judaísmo) y otras incluso en corrientes feministas, lo que lleva a un dislate difícil de creer. Y es que si la actriz trans Karla Sofía Gascón hubiese tuiteado en el pasado los mismos mensajes, los mismos contra el cristianismo o judaísmo en lugar de contra el Islam no sólo no se le hubiese cancelado hasta prácticamente finiquitar su carrera, sino que los mismos que promovieron su boicot la hubiesen aplaudido y jaleado y los únicos que se hubiesen quejado serían los abogados cristianos. Abogados que hubiesen sido tachados de nacionalcatólicos y de fascistas y, por supuesto, se hubiesen reído de ellos. Pues bien, esta hipocresía es la que se halla en la base de la normalización de la inmigración ilegal mal gestionada por el Estado y lo que es peor, en la de la silenciación de los problemas sociales que se generan producto de la incompetencia manifiesta del Gobierno de España que lo único que pretende cambiar es delegar la competencia a Cataluña para su sostenibilidad.

Es una pena que en España sólo Vox se haya posicionado en contra de todos estos desbarres en Igualdad, mientras que el PP le ha comprado todo el marco a la izquierda más extremista por miedo a perder votos, esos votos que en realidad jamás les han votado ni los votarán ni sobornándoles. Como he mencionado antes, para mí ser liberal consiste en respetar la esfera del individuo de cómo quiere organizar su proyecto de vida personal, pero no en absoluto a imponer desde el Estado una agenda ideológica en nombre de un principio básico como la Igualdad y a cargo de los impuestos de los ciudadanos.

lunes, 3 de marzo de 2025

Bronca en la reunión entre Trump y Zelenski

Vuelvo a hablar sobre Trump un mes después, aunque pronto volveré a comentar un detalle de la política nacional. Por lo que se refiere al presidente de los EEUU, recientemente recibió Donald Trump en la White House a Volodimir Zelenski, el presidente de Ucrania desde 2019 al que pocos días antes llamó dictador por no convocar elecciones en un escenario de guerra y éxodo de millones de personas. 

El centro de la conversación era, cómo no, el presente y futuro de Ucrania en la crisis con Rusia tras la invasión de esta por orden de Putin y que desencadenó una guerra y muchísimas víctimas. Durante buena parte de los 50 minutos de charla, aparentemente todo iba bien. Sin embargo, todo explotó en el momento en que Zelenski puso el dedo en la llaga. Concretamente, recordó el acuerdo de paz firmado en 2019 con Trump en su primer mandato y otros presidentes como Macron. Sin embargo, esto quedó en la nada más absoluta en 2022 con los ataques de Rusia. Al mismo tiempo, se cuestiona e interpela al vicepresidente Vance si esa es la diplomacia con la que se cuenta, dado que a su juicio nada ha cambiado.

La primera reacción del vicepresidente Vance fue recriminarle que echase en cara aquello a la administración Trump, lo que seguidamente fue apoyado por Trump acusando a Zelenski de ser irrespetuoso, de estar jugando con la vida de miles de personas y hasta de poder provocar una tercera guerra mundial. Le recordó que no está en posición de exigir nada y que el anterior presidente ya le había facilitado mucha financiación. En definitiva, una bronca brutal que ha sido celebrada y vitoreada por los burócratas del régimen de Putin.

¿Cómo se interpreta esto? Por una parte, a pesar de las provocaciones de declaraciones previas Zelenski no debió de caer en ellas y ser consciente de que, efectivamente, su posición negociadora con EEUU es mucho más débil que con Biden. Trump no ha escondido nunca sus buenas relaciones con Putin y señala que con él siempre le respetó el mandatario ruso, puesto que la invasión se produjo durante la legislatura de Biden y tampoco fue un tiempo propicio la de Obama. Así que en este escenario, forzar una discusión con Trump era una apuesta arriesgada. De cualquier manera, creo que la supuesta ofensa de recordar el pacto de 2019 no justificó la reacción tan desproporcionada. Más que nada porque Zelenski apuntó a sus dudas respecto de la seguridad de un pacto cuando en el pasado ya se había reventado el anterior.

Zelenski sabe perfectamente que no va a poder salir triunfante ni él ni Ucrania de este conflicto, sobre todo una vez que se produjo la alternancia en EEUU. Lo que está sobre la mesa es que termine renunciando a las tierras ocupadas y a entrar en la OTAN (las líneas rojas de Putin) y a cambio de ello pueda acceder como miembro de la Unión Europea en un plazo de cinco años y de forma más inmediata un acuerdo de "tierras raras" para que EEUU pueda colaborar en la explotación económica de minerales y un fondo de inversión participe en la recuperación y reconstrucción del país. Sin embargo, esto último que iba a firmarse el pasado sábado quedó sin firmar por el momento.

Puede decirse que la única línea roja de Zelenski es la seguridad. De nada sirve firmar algo que luego no funciona porque Rusia lo revienta. De hecho, ni tan siquiera existe seguridad de que no se le ocurra atacar a otra nación de Europa del Este en el futuro. Con todo, la alternativa única que existe ahora mismo es el caos. Así que no queda otra que recoger cable, como ha hecho recientemente. Ahora bien, parece que todavía está el presidente Trump esperando algo porque ha declarado suspensión temporal de las ayudas militares a Ucrania.

A mi juicio, esta actitud y movimientos de Trump están todos relacionados con el leit motiv de su política exterior agresiva. Y consiste en desmoralizar al otro y aprovecharse de su condición débil para que conceda cesiones por sí sólo. Zelenski sabe que reiniciar a las tierras ocupadas y entregar un 50% de la explotación económica del resto a EEUU sin tener seguridad plena de que Rusia no vuelva a atacar y sólo esperar a un muy largo plazo no son buenas condiciones. Así que normal que hubiesen dudas.

Tras la incidentada reunión, el presidente ucraniano se vio con varios mandatarios europeos en la cumbre de Londres. No existe unanimidad del todo, pero sí una mayoría de compromiso con incrementar en cada Estado el presupuesto en Defensa y aproximarse al objetivo del 3%. Fundamentalmente, esto es necesario después de que Donald Trump acusase a la Unión Europea de no cumplir con las disposiciones de la OTAN y financiar menos cantidad de la que deberían. Por tanto, es preciso alcanzar lo antes posible una mayor independencia de EEUU sobre todo porque los cambios de gobierno no pueden predeterminar el rumbo de la UE. Es cierto que entre las naciones europeas existe bastante disparidad, ya que conviven gobiernos de muy distinto color y diferente ritmo económico, así como otras problemáticas más focalizadas como el estado la inmigración. No obstante, con todo eso, desafíos como la inflación y la cooperación en defensa exterior nos importa a todos. Existen circunstancias en las que conviene unirse y pienso que aquí, en este contexto, Europa tiene que estar unida. Aunque desearía que ciertas políticas económicas y sociales que se imponen en agendas desde arriba fueran distintas o más abiertas, el progreso en Europa sólo es posible con acciones coordinadas y negociadas en un entorno en el que, nos guste o no, nos une muy fuertemente el Euro.

Al margen de todo esto, no puede dejarse de lado que Rusia es una amenaza permanente que conviene desactivar, dado que derrotarla es imposible. A mí personalmente me parece un régimen siniestro, muy cercano a lo que sería un Estado terrorista que es lo que en Podemos se acusa de serlo al Estado de Israel. Si ha tenido que volver un populista como Donald Trump para que Putin rebaje su salvajismo, bienvenido sea. A pesar de que su guerra económica traerá infinidad de problemas para Europa. Y es otra de las razones por las que insisto en que Europa debe de independizarse de EEUU y hacerse más fuerte pese a sus diferencias.

En definitiva, todo sigue abierto y seguiremos esperando que lleguen las mejores noticias que no son sino la reconstrucción de Ucrania, la paz definitiva y su anexión a la Unión Europea.

lunes, 27 de enero de 2025

El regreso de Trump a la Casa Blanca

El pasado mes de diciembre, Donald Trump se alzó con la victoria en las elecciones presidenciales de EEUU con un amplio margen derrotando a Kamala Harris. Era la tercera vez que encarnaba la candidatura republicana tras vencer en 2016 a Hillary Clinton y caer ante Joe Biden en el famoso 2020, tras una penosa gestión de la crisis del Covid-19. Sin embargo, se ha convertido en el segundo presidente de la historia de USA que logra un segundo mandato no consecutivo tras Grover Cleveland (1885 y 1893).

Datos históricos aparte, lo ciertamente relevante es qué va a deparar este segundo mandato con un Donald Trump bastante más mayor que el que llegó a la Casa Blanca en enero de 2016. Y es que han transcurrido 9 años y ahora estamos hablando de un señor de 78 años que optó por mover los brazos como amago de baile en la actuación de Village People, que amenizaron la fiesta previa. Con esto me refiero simplemente a que dudo que esté para muchas emociones y reacciones físicas como las que vimos en su momento y que parecen haber sido acogidas por Elon Musk. En síntesis, que mi primera sensación es que se verá un Trump camino a ser octogenario de más de hechos que de formas, que no quiere decir que sean buenos o malo, sino simplemente de un estilo diferente o eso me da la sensación.

Sus primeras decisiones han consistido en revertir la infame política wokista de la Administración Biden que, amparándose en el respeto a la diversidad y derechos de las minorías, ha terminado imponiendo discriminaciones y perjudicando a empresas multinacionales como Disney. Para empezar, todo parte desde una sentencia del TS de EEUU que en 2023 declaró discriminatorias y contrarias a la Ley a las políticas DEI. Además, las contrataciones por cuota enterrando la meritocracia provocaron no sólo la caída de público de películas y de ventas de videojuegos, sino que ha perjudicado a empresas más allá del ocio e incluso afectó al propio Trump con las famosas guardaespaldas sin experiencia el día de su atentado. Al mismo tiempo, abogó por la libertad de expresión y ello ha tenido seguimiento incluso antes de su toma de posesión con el abandono de los verificadores por parte de Facebook y la rescisión de los contratos con empresas como Newtral. Esto entronca con la incomprensiblemente controvertida afirmación que hizo en su discurso de que sólo hay dos géneros, el masculino y el femenino. Algo obvio y que en absoluta niega la diversidad de orientaciones sexuales ni va contra los transexuales que se identifican con un sexo distinto al biológico. Simplemente que no se cree, como muchos, el invento del "soy no binario" por mucho que haya artículos de opinión como este.

Entre las medidas más polémicas, hay que detenerse en economía, temas sociales e inmigración. En lo primero, Donald Trump quiere ahora que el Dólar siga siendo fuerte, pero su medida estrella no es precisamente liberal sino proteccionista. Está dispuesto a subir los aranceles a los países que entienda que no cumplan con determinadas obligaciones como España con la OTAN. Ello provocaría que cayeran las ventas a EEUU. También prevé imponer fuertes aranceles a las importaciones a México y Canadá y también a México, tres países con las que las relaciones ya están en mal puerto. Esta política económica exterior contrasta con la interna, dado que aboga por la eliminación de impuestos a las empresas, lo que significaría una importante reducción de los ingresos públicos que debería ser compensada con menor gasto público. Otra pata de la economía y no menos importante es la desregulación, prestando atención especial a la inteligencia artificial y a los criptoactivos, que son dos sectores relativamente recientes y que sin duda afectarán al resto del mundo.

De momento, no tiene visos que se reduzca considerablemente el fuerte endeudamiento que cometió la Administración Biden por motivo de la guerra de Ucrania y que hizo explotar la inflación. Sí que existe al menos la intención de estudiarlo con un nuevo departamento que estudiará la racionalización del gasto con la ayuda de Elon Musk. Se trata, traducido al español, del Departamento de Eficiencia Gubernamental, que desde el punto de vista liberal llama la atención y puede ser un buen laboratorio experimental. Ahora bien, le espera un arduo trabajo.

Por otra parte, se ha borrado de la OMS y del Acuerdo climático de París. Respecto del primero, señala a la institución de haber gestionado muy mal la pandemia del Covid-19 (pese a que empezó a reportar informes que insinuaban una preocupación creciente) y de exigirles mucho dinero frente a otros países. Sobre el segundo, acusa a China (y con toda razón) de ser el máximo contaminante del mundo, muy por encima de EEUU que es el segundo seguido de la India. Entiende que las restricciones de emisiones de gases de efecto invernadero son excesivas porque no tienen impacto medioambiental relevante y sí económico. Mi opinión al respecto es que la primera de estas bajas puede tener una consecuencia mucho más gravosa que la segunda, dado que EEUU es el principal financiador de la OMS y también habría que ver qué dirección toma el país americano sin una coordinación externa. No hay visos de una pandemia a corto/medio plazo, pero si bajo el paraguas de la OMS la gestión fue terrible, ¿qué esperaría ahora? Sobre el segundo, entiendo las quejas y respeto su decisión porque en nombre del cambio climático se están exigiendo esfuerzos vanos.

Finalmente, en materia de inmigración pretende deportar a millones de inmigrantes en situación de ilegales. Lo que anunció en su discurso es que se centraría en los "criminales", así que entendemos que se tratará de los que tengan antecedentes penales. Hasta ahí bien y sólo un sojas de extrema izquierda estaría en contra de ello. Hace escasos días ya en Colombia hubo cierta tensión diplomática con EEUU, pero el gobierno izquierdista de Gustavo Petro ha terminado aceptando la devolución de inmigrantes colombianos para evitar la imposición de sanciones y aranceles. Visto esto, parece claro que Trump ha entendido perfectamente el camino del chantaje para presionar a los países de origen. El problema, más que el ejercicio de su posición de poder, es que una deportación masiva es complicado ejecutarla si no se dispone de la adecuada información y documentación. Lo que tampoco puede ser es que esto derive en una "caza judía" si no se comunica correctamente. Todos estamos de acuerdo que los criminales deben estar o en la cárcel o en sus países de vuelta, sobre todo si son de culturas incompatibles con el mundo civilizado. Porque no todas las ideas son respetables (las de los nazis tampoco lo eran). Sin embargo, en un tema delicado como la inmigración en el que hay clases y clases de inmigrantes, es preciso aplicar la racionalidad en lugar de la simple testosterona. Y una pregunta, ¿hacia dónde irán esos inmigrantes con antecedentes penales, sobre todo los que vengan de países de habla hispana? ¿Se lo pueden imaginar? Porque yo sí y dudo que se queden en sus países de origen.

En materia de política internacional y dentro del rol de "Estado policía", existen dos grandes retos que Biden no sólo no ha solucionado sino que ha contribuido a empeorar. Las guerras de Rusia vs. Ucrania y de Israel y Palestina. Es imperativo terminar con ambos conflictos. Las buenas relaciones entre Trump y Putin (pese a todo) son un factor importante en el primero. El caso del segundo es mucho más complejo y está más lejos de generar acercamiento de las partes más allá del alto el fuego temporal. Trump propuso deportar palestinos a Egipto y Jordania  y ese plan no ha generado partidarios. Más que nada porque supondría la desaparición directamente de Gaza.

En resumen, Trump ha quitado de en medio a un penoso presidente que ni sabía dónde se encontraba ya, que sumió a EEUU y a la población americana en una grave crisis económica inflacionaria y que hundió a empresas con la promoción del wokismo. Sin embargo, el efecto de sus decisiones políticas está por ver y resulta discutible en varios de sus bloques, estimando en el efecto que pueda tener en España, resto de Europa y otros países.

Fuente de la foto: France24.

viernes, 10 de enero de 2025

Albert Rivera, las pensiones y la hipocresía del militante político

Hace unos días, en una entrevista concedida a José Elías, el que en su día fuese mi político más admirado Albert Rivera emitió unas polémicas declaraciones que han dado mucho que hablar. Vino a calificar el actual sistema público de pensiones como una estafa piramidal o de forma más concreta como un esquema de Ponzi. El motivo y que recalcó es que los trabajadores vemos detraída una porción de nuestro sueldo como cotizaciones sociales que no es en realidad destinada para nuestra hucha de pensiones. No. En realidad son un impuesto más que va destinado a pagar las pensiones actuales, no futuras. Por lo tanto, no nos genera ningún derecho futuro sino tan sólo una expectativa de derecho que nadie nos garantiza con la sola excepción del número de años que hayamos cotizado. Porque nadie nos garantiza que cuando lleguemos el dinero escasee, los cotizantes hayan disminuido y el Gobierno de turno tenga que recortar después de que las desastrosas políticas socialistas (OJO, ejercidas tanto por PSOE como por PP) hayan generado un impresionante déficit público.

No obstante, lo que más ha llamado la atención no ha sido esa comparación con la que cualquier trabajador que haya perdido poder adquisitivo debería estar de acuerdo. Lo más relevante es que apostilló que esto no hubiese sido capaz de afirmarlo en campañas electorales o mientras era político porque él quería ganar apoyos y elecciones. Esa matización es sin duda la afirmación expresa de que absolutamente todos los políticos mienten como bellacos y no defienden todo lo que realmente creen. Y, aún más si cabe, refuerza mi decisión tomada en junio del pasado año de abandonar Ciudadanos y no plantearme militar en ningún otro partido ni de ámbito autonómico ni nacional. No descarto del todo participar en alguna opción localista, pero aún así también tengo límites.

Vayamos por partes porque he mezclado un par de cosas. Por lo que respecta al sistema de pensiones, estoy absolutamente de acuerdo con lo que opina el "libre" Albert Rivera. La mejor opción debería ser un sistema de pensiones de capitalización y no de reparto, ya sea de forma pública o privada, de forma que cada ciudadano voluntariamente añadiera a su hucha personal una cantidad de dinero. Pero sobre todo mientras gobierne un infame ejecutivo como el actual que ha asumido buena parte de los postulados hiperintervencionistas de Podemos (salvo el fanatismo por dictaduras latinas), le interesa más penalizar el ahorro privado

La pirámide invertida de población nos avisa que en un futuro podría no haber trabajadores suficientes para pagar las pensiones de los próximos pensionistas incluso con flujos de migrantes. Así que ahora el Gobierno se inventa un cuota de solidaridad que aunque en principio es para las rentas más altas nada impide que en un futuro cercano vaya reduciendo el umbral. Tal vez sería acertado que esos "patriotas" como así se autodenominan al igual que proclaman que son de izquierdas vayan uno por uno solicitando que le aumenten las cotizaciones, dado que entienden que cualquier subida de impuestos por brutal que sea les viene de vuelta.

En cuanto a la hipocresía de los políticos, por supuesto que Albert Rivera es simplemente uno más y no ha inventado la pólvora. El Rey absoluto sabemos todos que es Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que sin embargo ha sido capaz de manejar a la perfección ese discurso cambiante con un relato triunfal que la prensa sincronizada se ha encargado de difundir. Un relato en cuya construcción y difusión ha ayudado también mucho la existencia de una sociedad... bueno, dejemos por un momento que sea Frank Cuesta el que nos lo explique.

No puedo imaginar volver a pertenecer a un partido político y tener que asumir su ideario al 100% y más después de estas declaraciones del que más admiraba, a pesar de que me tiene bloqueado en Twitter desde octubre de 2022 por mencionarlo en un comentario dirigido a Marcos de Quinto responsabilizando a ambos de la caída de diputados de 2019, sin insultar en absoluto. No bloqueó a ninguno de los innumerables fachas independentistas o comunistas y me bloqueó a mí cuando ya nadie le escribía.

De Ciudadanos he terminado por no entender su masoquismo con el bochornoso feminismo institucional que ha demostrado ir en otra dirección del feminismo social, el de las familias. ¿Por qué había que asistir a unos actos en los que una turba de totalitarios nos insulta y nos agrede? Ídem en relación con el movimiento LGTBi, siendo destruida la no discriminación por la promoción de aquelarres en los que se exhibía y se exhibe odio contra gays y lesbianas por ideología. Actualmente, tanto el feminismo como el LGTBi institucionales están contaminados del virus wokista que los convierte en dos patas del socialismo más autoritario, que no democrático. Y eso por no mencionar los millones y millones de euros que se pierden en chiringuitos y actos que no aportan nada mientras se siguen produciendo violaciones y (lo voy a decir también) denuncias falsas a hombres inocentes.

De Vox no entiendo su obcecación contra el Medio Ambiente y el cambio climático, así como contra la protección del Mar Menor incluyendo su personalidad jurídica. Todo esto entronca con una corriente negacionista de la ciencia, muy presente en la mayoría de sus simpatizantes más radicales. Por ejemplo, quien piense que las DANAS son simplemente las gotas frías de toda la vida está muy errado. Sólo hay que tener una memoria aceptable para conocer que han tenido lugar bastantes lluvias torrenciales en pocos años (2016, 2018, 2019, 2021 y 2024). Por otro lado, como solución al Mar Menor defienden la barbaridad incalificable de abrir las golas del Mediterráneo para proteger a sus lobbys agrícolas que son dominados por empresarios y terratenientes afines a Vox.

En cuanto al PP, no es más que otro partido socialdemócrata que no ha hecho nada por reducir el Estado. Es más, ni tan siquiera ha felicitado a Javier Milei por su victoria en las elecciones argentinas de diciembre de 2023. Al margen de que aún recuerde la horrorosa afrenta del PP de 2021 con los tránsfugas y la destrucción progresiva de Ciudadanos, no tiene líderes que defiendan las suficientes banderas contra este siniestro Gobierno de Sánchez. Tampoco me parece buen presidente López Miras. Hoy día pienso que lo menos malo sería votar al PP sólo para que Sánchez y su miserable banda se vayan a la calle, pero lo haría con la nariz tapada porque no hay NADIE que me convenza. En Murcia es otro cantar, pues mientras siga López Miras no pienso votarle a él ni a nadie que legitime la caciquil política local que han tenido ciertos municipios. Del mismo modo, a nivel local el PP no se va a llevar mi voto.

Y por ejercer de funcionario de carrera no quiere decir que no tenga autoridad ninguna para denunciar la existencia de un Estado elefantiásico y abogar por una reducción tanto del intervencionismo como la regulación y el gasto público. Sí, existen los funcionarios liberales. Y si no fuera por nosotros no habría esperanza ninguna. No defiendo obviamente un estado mínimo o minarquista como defendería mi admiradísimo Juan Ramón Rallo, pero sí uno más racionalizado con menos duplicidades y más eficiente. Como funcionario he leído (y recibido) muchas críticas infundadas de anarco-capitalistas y anti-funcionarios que entienden que no pago impuestos sino que son un "menor sueldo". Por esos comentarios difícilmente podría llegar a participar en el PLiB, aunque realmente no sé qué opinarían de mí en razón de mi dedicación profesional. Con todo, aunque les cayera bien, faltaría lo más importante: que sean una opción con una mínima fuerza social, que en realidad es una utopía.

¿La izquierda? De la izquierda no hablo. Podemos es totalitarismo puro, Sumar es una versión "amable y cuqui" de estos últimos y el PSOE ha absorbido todo lo peor de estos.

jueves, 12 de diciembre de 2024

125 millones de euros para gobernarlos a todos los medios

En su cruzada antidemocrática y autoritaria por controlar todos los poderes del Estado y fácticos, al Gobierno de Sánchez no le vale con contar con un equipo de mercenarios a sueldo para protegerlo de cualquier escándalo de corrupción y difundir el mensaje y el relato de Moncloa a costa de nuestros impuestos. No, para un socialista alineado con este ególatra que tenemos de presidente del Gobierno no es suficiente. Es necesario seguir destinando el caudal apetitoso que suponen los impuestos pagados por todos los ciudadanos en nuevas herramientas que permitan controlar a las personas y a las empresas, sobre todo los cauces de información que circulan fuera de lo institucional.

Lo último ha sido anunciar un paquete de ayudas económicas de nada menos que 125 millones de euros a los medios de comunicación siendo la mitad destinadas a la prensa escrita entre los que destaca por ser el más leído El País. El diario que todo sabemos que ha sido y es pionero y adalid en la defensa y promoción de los gobiernos socialistas y más en particular en los últimos años con Pedro Sánchez. Pues bien, esta mencionada partida supera en 25 millones de euros la previsión inicial establecida en el famoso "Plan de acción por la Democracia del Gobierno de España". Y es que dado el cariz de los acontecimientos y el desarrollo de las investigaciones de corrupción habiendo imputado a la esposa del Presidente, al hermano del mismo, al ex número 2 Ábalos y al Fiscal General del Estado, les habría resultado insuficiente.

La excusa de esta cuantiosa inversión económica es para ayudar a todos esos medios que no habrían podido (supuestamente) adaptarse a las nuevas realidades y modernidades tecnológicas. Ese punto de partida es sin duda muy peregrino, pues hace ya bastantes años que todos los diarios escritos han trasladado buena parte de sus noticias a su web digital e incluso con suscripciones para generar ingresos adicionales y de paso asegurarse un público permanente. Lo que está detrás, sin duda alguna, es volver a usar el dinero público como herramienta para controlar y domar a la prensa (incluyendo además una cantidad destinada a préstamos), potenciar a la afín, penalizar a la que no responda al imperativo de docilidad y en definitiva mantenerla a raya para avanzar en su cruzada. Impulsando económicamente a aquella prensa servil y protectora frente a otros medios digitales sustentados por empresas pero que no le deben nada a ningún gobierno.

Sin embargo, tenemos que seguir soportando que se repita la matraca de que nuestros impuestos van destinados a Educación, Sanidad y obras públicas. Que es de muy españoles y mucho españoles pagar los impuestos más altos posibles, que eso el auténtico patriotismo. Si en nombre del Feminismo se han dilapidado y dilapidan millones y millones de euros de nuestros impuestos, no lo es menos en nombre de la Democracia, reconvertida a entelequia en el diccionario pedrosanchista que va creciendo cada día alimentado por un relato que tan sólo se creen sus palmeros y estómagos agradecidos. Entre los cuales, como no, destacan los que directamente se embolsan un sueldo gracias a ellos. Gracias a seguir al pie del cañón como fieles escuderos. 

jueves, 21 de noviembre de 2024

El boomerang de los bulos del Gobierno y su prensa

Desde el Gobierno de España y desde hace bastante tiempo, se está propagando el relato de que cualquier noticia o investigación que no les favorezca se corresponde con un "bulo". Ya surgió durante la época del confinamiento y el Covid-19 (una pena que mi blog permaneciese congelado, pero no volveré atrás), pero se ha potenciado en los últimos meses aderezado con otros términos como "máquina del fango" y "fachosfera", harto repetidos tanto por la prensa sincronizada (sí, sin comillas). Lo último ha sido situar el punto de mira en Iker Jiménez y su programa de Horizonte de Cuatro. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que al igual que en el programa El Hormiguero de Antena 3 se celebran tertulias políticas en las que no sale bien parado Sánchez y su tropa.

Concretamente, se le acusó a Iker de haber difundido el bulo de que habían fallecido 900 personas en el interior del párking subterráneo de Bonaire, un centro comercial de Valencia. Publicó un tweet sobre el tema y luego lo comentó en su programa habiendo recibido dicha información de, al parecer, tres fuentes distintas. Esta noticia tentativa (llamémosla así) fue también reportada por La Sexta y muchos medios de la prensa escrita digital como El Plural señalando que la UME había encontrado cadáveres ó La Vanguardia hablando de trampa mortal.

Se confunde deliberadamente lo que es un bulo y lo que es información errónea. Cuando se difunde un bulo, no se tienen pruebas porque no se ha contrastado la noticia ni existen fuentes y sólo la deliberada intención de confundir, crear alarma o agitar. Iker Jiménez sí había realizado la labor de contrastar la información consultando con más de una fuente, que es lo que hacen todos los periodistas o al menos deberían de realizar. Creerse de verdad que él tenía la intención de enfangar es el auténtico bulo, máxime cuando esa misma información (tal vez de las mismas fuentes) llegó a otros medios y se aprovechó para poner en boca de Iker palabras que no llegó a pronunciar. Pero es el precio a pagar por atreverse a criticar a este Gobierno, que su mano de venganza es muy, muy alargada. Por tanto, la burrada que pide Gabriel Rufián es inaplicable.

Sin embargo, si estos grupos de presión que juegan a cumplir con su labor de mercenarios quieren precisamente eso, "jugar", pues vamos a sacar las cartas. Recordemos algunos de los bulos más recientes de la ¿Sánchezfera? en los últimos meses de este 2024:

Uno de los más sonados fue el de los dos DNI del juez Juan Carlos Peinado que fue publicado y difundido por El Plural y replicado por una diputada socialista. Angélica Rubio, que para mayor despiporre es una de las consejeras de RTVE designada a dedo por el PSOE, es quien desconoce que en España pueden existir personas con el mismo nombre y apellidos. Aquí el artículo de Maldito bulo.

Durante los días álgidos de la DANA ha habido mucha desinformación y eso mismo lo ha reconocido hasta el Rey de España. Entre esos bulos se encuentran los de los conspiranoicos que necesitan hacer alarde de su retraso mental asegurando que la DANA ha sido provocada. Ese es el nivel del negacionismo del cambio climático, que bien se podría argumentar algo con base pero prefieren irse por lo más absurdo posible.

Realmente, lo más escandaloso en materia de medios de comunicación sobre la DANA no es lo de Iker, que sólo responde a una caza de brujas, sino la supuesta participación de grupos de ultraderecha organizados en el ataque que recibió en Paiporta Pedro Sánchez según El Diario y a través de este artículo que da vergüenza ajena. Y lo que es más, se llegó incluso a decir que Pedro Sánchez había sido agredido por la espalda con un palo de metal, siendo demostrado que era mentira. Pues bien, tras haber detenido a varias personas, la Guardia Civil descartó que fuesen integrantes de ningún grupo radical ni tan siquiera de fuera del pueblo, sino que eran todos vecinos.

Otro bulo en la misma línea de poner el foco en la megaturbohiper ultraderecha fue el que señaló a otro vecino de Paiporta siendo acusado de nazi al tener supuestamente tatuado el número 88 en el cuello cuando era el 22. Esto fue difundido por el siniestro Pablo Iglesias y otros que juegan a ser periodistas cuando lo único que pretenden es desenfocar la atención para agitar y azuzar al odio que presuntamente tratan de combatir.


También, hace poco, se publicó en El País un artículo que referenciaba un estudio de 2019 como "actual" y señaló que una neuróloga había estudiado supuestamente a votantes de Vox que difundían bulos sobre la inmigración para obtener validación grupal y activando determinadas zonas del cerebro. Sin embargo, gracias a la herramienta de "notas de la comunidad" que introdujo en Twitter Elon Musk (supuestamente el favorecedor de bulos y discurso de odio en dicha red), se destapó que realmente habla de extremistas de Al-Qaeda y no tiene NADA que ver con Vox que en ese año no era nadie. El artículo era y es de pago, pero en la descripción pública de Twitter se mencionaba literalmente a Vox como se puede ver en la captura.

Sin embargo, para esta gente el problema es la oposición y los medios de comunicación que no le bailan el agua al socialismo sanchista. Y lo que es más, que Elon Musk supuestamente haya permitido la difusión de bulos cuando lo único que ha hecho ha sido proteger la libertad de expresión poniendo coto a esas campañas orquestadas por cuentas radicales de izquierdas para reportar masivamente cuentas no afines. Ahora, para esas cuentas y entre ellas algún personaje bastante conocido, lo último es victimizarse y marcharse a Bluesky, donde lo único que están haciendo es continuar con su cruzada antiliberal y de odio.

Si a todo esto recordamos las investigaciones sobre corrupción que siguen su curso, verdaderamente anuncios como el del supuesto plan de acción por la democracia para reforzar la transparencia, el pluralismo y el derecho a la información, así como las regulaciones que se están aprobando para los influencers digitales, suenan realmente mal como instrumentos para proteger derechos y libertades y "muy bien" como armas para restringir el alcance de las opiniones disidentes. Y es que aquí no existe ultraderecha con opciones de gobernar España, por mucho que ciertos artistas saquen una canción justo el día del 49 aniversario de la muerte de Franco. Más bien un Gobierno y unas redes afines que se han radicalizado tanto, se han alejado tanto de la oposición y siguen acercándose a un estilo autoritario en sus discursos que hasta el más moderado de centro izquierda les parecería fascista.

(Fuente de la foto: PSOE).