miércoles, 14 de noviembre de 2018

La censura neocomunista y totalitaria de las redes sociales

Desde hace algún tiempo y especialmente en las últimas semanas, se ha incrementado el número de cuentas suspendidas, bloqueadas e incluso eliminadas de las redes sociales (Facebook y Twitter). Sin embargo, no nos vayamos a pensar que son de todas las familias. Todas tienen algo en común y es que o bien son cuentas liberales o bien de derechas y molestan a Podemos, a la extrema izquierda y en definitiva a los censores de lo que entienden "políticamente incorrecto". Todo ello se orquesta a través de una organización sincrónica apabullante y con la excusa de que "incita al odio". Pues no, realmente los que incitan al odio son esas manadas de trolls con demasiado tiempo libre.

Se sospecha y mucho de la red social Telegram como caverna desde la cual estos totalitarios reciben las órdenes de reportar en masa a una cuenta determinada. Es más, incluso se apunta el nombre del portavoz de Facua Rubén Sánchez como el administrador e instigador de muchos de esos grupos. Al parecer, tanto Twitter como Facebook tienen unos algoritmos por los que se castigan a las cuentas cuando acumulan un montón de denuncias en poco tiempo. Y todo ello sin revisar nada, sin entrar a valor ni el contexto ni cualquier detalle. Mintiendo descaradamente cuando responden a denuncias que tú solitariamente has enviado.

¿Cuáles son las damnificadas? A Willy Tolerdo (Facebook) se la han bloqueado varias veces. De momento sigue activa. Pero la más numerosa de todas Anti-Podemos (FB) llegó a ser eliminada, luego volvió a aparecer y los administradores no escriben desde agosto. Posiblemente hayan sido bloqueados. También fue eliminada Hasta los cojones de Podemos (FB), luego abrirían otra cuenta y esa nueva fue rebautizada con el nombre anterior. En Twitter recuerdo la eliminación de Verdades que ofenden, de Pepelu Saliquet, que terminó abriendo otra con su nombre y con el candado para evitar a los trolls.

Los casos más recientes son Alvise Pérez y El Libre pensador, eliminado y suspendido respectivamente en Facebook y una masacre en Twitter: Absolutexe, LosantosPosts, Caso Aislado, Godivaciones y Pío Moa. Especialmente particular es el caso del primero, que lo último que hizo fue difundir una información sobre los trapicheos y chanchullos de la financiación y subvenciones de Facua. ¿Alguna duda del sospechoso que he mencionado? El amigo de los mismos que propagaron el bulo de financiación ilegal de Ciudadanos y la verdad sobre lo suyo les molesta. Pero luego tienen la cara muy dura de publicar comunicados de este tipo. El caso de Godivaciones se refiere específicamente a las críticas al "nuevo feminismo", que parece que no admite que se le tosa al publicar un inocente tweet en el que señalaba que no iba a hacer huelga. Pues bien, cuenta suspendida. También lo fueron y durante siete días la cuenta del periodista Hermann Tertsch y  durante un mes la de Toño Córcoles Vázquez, camionero y camarero conocido por subir videos "políticamente incorrectos". En su momento también le pasó a la periodista Cristina Seguí y al concejal del PP de Madrid Percival Manglano y otros anónimos pero grandes cuentas como El aguijón, Dexamina ó Bella indómita.

¿Cómo se puede bloquear o castigar una cuenta y que sea efectivo? Denunciar por spam o por ser "poco respetuoso u ofensivo" no sirve para nada. Las categorías clave son suplantar a una tercera persona ya sea física o jurídica (como cuentas fakes de Ciudadanos administradas por separatistas), difundir información privada de alguien (como también señalan algunos al más puro estilo nazi) y muy especialmente el acoso selectivo (o amenazas de daño físico) y la incitación al odio. Del acoso, podemos marcar los tweets más brutos en los que responda a una ó varias personas con un máximo de cinco. También se puede especificar si acosa a un tercero o a tí, pero este último casi nunca me ha funcionado. La última categoría es la más fuerte y se acrecienta si afecta a una categoría protegida. Y mucha atención aquí, porque es donde básicamente han caído muchos: raza, religión, género, orientación sexual y discapacidad.

Se reportan tweets simplemente por opinar o incluso sólo referenciar datos que afecten a delitos cometidos por inmigrantes. En ninguno de esos casos se insta a la violencia o amenazas contra ellos, pero se nota que lo considerado políticamente incorrecto duele. También se han suspendido cuentas por usar las palabras "subnormal" y "maricón", incluso escritas hace un montón de tiempo y por incitación al odio relativa a categoría protegida de discapacidad y orientación sexual. Del mismo modo, el simple hecho de escribir "morirse", "matar" o "morir", ha servido hasta para bloquear perfiles privados de Facebook por "contemplar las autolesiones o el suicidio", otra modalidad de reporte existente también en Twitter. También los tiempos verbales "mato" y "mataré" se han tratado como amenazas sin entrar a valorar el contexto. Pues bien, tampoco estaría mal que denunciáramos los tweets de estos ciberactivistas en los que usen esas palabras. Y lo que es más, denunciar todos aquellos en los que ofenden los sentimientos religiosos de manera flagrante y expresan su odio furibundo a España. Porque también entran dentro de las categorías protegidas. Pero claro, se ha dado el caso de que cierren y eliminen para siempre cuentas como Soy Naranjito respondan llamando "paleto" a alguien que previamente ya le había llamado paleto. ¿Qué demonios está pasando? Es la dictadura de las redes sociales, que no es sino de extrema izquierda.

Así que por nuestra parte creo que no hay que rendirse. No sólo buscar algunos espacios alternativos, sino también responderles con sus mismas artes. Denunciar a todas las cuentas cuyos tweets encajen en esas categorías mencionadas y que poco a poco vayan probando de su propia medicina. Y no son pocas las cuentas de ellos que incitan al odio y tratan de destruir la libertad de expresión que ellos mismos defienden y amparan para lo que no les tosa. Pues bien, imaginen qué pasaría si su brazo político Podemos terminase gobernando España. A mí me daría miedo. Porque sus acólitos ya lo dan.

viernes, 9 de noviembre de 2018

La hipocresía y demagogia sobre el impuesto de las hipotecas

El pasado martes 6 de esta misma semana, una noticia (tal vez esperada) sacudía los cimientos de la indignación en las redes sociales. El Tribunal Supremo, por una ajustada votación de 15 frente a 13 de sus magistrados, ha estimado revocar la sentencia establecida por una de sus salas que entendía que el sujeto pasivo del impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en la firma de las hipotecas debía de ser la entidad financiera. Esta polémica sentencia confirma que el obligado al pago es el cliente, como en realidad casi siempre ha sido desde que en 1993 entró en vigor mediante Real Decreto Legislativo aprobado por el Gobierno de Felipe González (PSOE).

La mayor indignación ha explotado en los círculos de la extrema izquierda populista (Podemos y sus marcas blancas) y en los independentistas. Unos, llaman a la guerra contra la Justicia y los bancos y montan una manifestación en la calle. Otros, aprovechan el tema para su pantomima separatista. 

Respecto a los primeros, hay que recordar que en Aragón (porque este impuesto se halla cedido a las Comunidades Autónomas) PSOE y Podemos, a iniciativa de este último, acordaron incrementar el impuesto hasta un 50%. Son los mismos partidos que defienden el mantenimiento del Impuesto de Sucesiones, otro importante robo a la clase media. Y es que a ellos realmente no les importa un pito los hipotecados.

Respecto a los segundos, como Gabriel Rufián, hasta tienen el suficiente rostro de cemento como para aseverar que los "bancos están por encima de la Ley". No, chato. No pueden estar por encima de la Ley cuando ésta dice lo mismo desde hace 25 años. Pero siempre tendrás a tu manada que retuiteará tus mentiras y comparaciones absurdas.

Y ahora es cuando el PSOE, el mismo partido que estableció este impuesto hace 25 años y por el que nadie se ha quejado (de ninguna ideología), decide reaccionar en caliente y contaminado por los impulsos populistas de sus siniestros socios. Al igual que sucede con el SMI. Ahora es cuando Sánchez se erige como salvador del pueblo al anunciar un Real Decreto-Ley para modificar el impuesto y obligar a los bancos a pagar ese impuesto. Así de listo es nuestro presidente por accidente, en lugar de eliminarlo sin más y que no lo pague nadie. Porque convirtiendo a las entidades financieras en sujetos pasivos de ese impuesto lo único que van a conseguir es que se incrementen las comisiones bancarias que... pagaremos nosotros, como clientes. Pero es lo que tiene que la izquierda española demuestre no tener ni pajolera idea de economía, sólo de aplicar discursos cuñadiles y vacíos de contenido.

Otra "polémica" judicial que ha salido esta semana pero sin la misma repercusión es la relativa a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre Arnaldo Otegi, que estima que "no tuvo un juicio justo". Nuevamente, ha sido utilizado por Podemos y separatistas para atacar a las instituciones del Estado. En lo que no se atreven a mencionar es que la causa no se fundamenta en la propia sentencia, ni en el funcionamiento democrático de la Justicia ni en la culpabilidad del condenado. Se trata de una recusación de la presidenta del tribunal que no fue estimada. El TEDH entendió que, tras no contestar a una pregunta relativa a si condenaba al terrorismo etarra, responder que "ya sabía yo que no iba a responder" era SUFICIENTE para recusar a la jueza. Juzguen ustedes mismos.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Ni en Alsasua ni en el resto de España nos vais a callar

El pasado domingo 4 de noviembre, la plataforma España Ciudadana celebró un acto en Alsasua (Navarra). La misma localidad en la que dos Guardias Civiles y sus respectivas parejas recibieron una paliza en un bar por parte de una manada proetarra. Y en la misma provincia en la que han suprimido las competencias de tráfico a la GC en beneficio de la Policía Foral, gobernada por Bildu-Podemos. La plataforma entendió que era un lugar adecuado por esos motivos, porque no hay que pedir permiso a ningún separatista ni proetarra para participar.

Pues bien, la merma de siempre ha etiquetado este pacífico acto como "provocador" y de "incitación a la violencia". Pero lo más sorprendente (o no debería) ha sido la actitud del PSOE de ponerse de lado de los detractores. Un escenario al que acudieron tanto centenares de españoles navarros como de batasunos que pretendieron reventar el acto insultando, amenazando e incluso tirando piedras. Entre ellos se encontraba el etarra Josu Zabarte, conocido como el carnicero de Mondragón y que fue responsable de la muerte de 17 personas. En una entrevista, tuvo el valor de declarar que el no había matado a nadie sino "ejecutado". Pues bien, ese era el personajazo al que indirectamente protegían podemitas, separatistas... y el partido del gobierno de España. Y lo que es más, en su RTVE han aprovechado para redireccionar la atención en las protestas de los batasunos. Sí, como leen. Ese es el nuevo ente público de Rosa Mateo.

Nunca, en ningún contexto, la víctima puede ser culpable de una agresión sino quien la comete. ¿Se diría lo mismo en casos de violencia machista, homófoba o racista? 

Circunstancias y reacciones tan bochornosas como las del pasado fin de semana justifican no ya la convocatoria, sino la llamada al sentido común. Los que amenazan con destruir la convivencia social, si es que no lo han conseguido ya, son los que apoyan directa o indirectamente concentraciones para coartar la libertad de expresión y de reunión pacífica, los que acosan en las redes sociales y organizan movimientos para denunciar y cerrar sin motivo cuentas que opinan de forma contraria, los que señalan al disidente como hacen ciertos círculos independentistas y los que en definitiva orquestan cazas de brujas autojustificándose en una superioridad moral que tan sólo evidencia su bajeza humana.

Respecto a la polémica de Dani Mateo y la bandera de España, personalmente no me hizo ninguna gracia su gag. Sin embargo, creo que el asunto se ha ido de madre y se corre el peligro de convertirlo en un mártir. Asegura su pareja que ha recibido algunas amenazas. Insisto, no me gusta nada el estilo de humor de Dani Mateo, pero las críticas no deberían ir más allá. No le demos más munición a los que sólo defienden la libertad de expresión destructiva para los símbolos que detestan. Porque ahí es cuando se les ve el plumero. Respecto a las empresas que se han retirado de su publicidad, pienso que han ejercido la misma libertad que a la que ha recurrido Dani Mateo y que no hay ningún derecho a la pataleta (como ha lloriqueado Alberto Garzón). Un presentador al que, por cierto, se le "cayó" un twitt en el que indirectamente echaba la culpa a los guionistas.

lunes, 29 de octubre de 2018

El sablazo a los autónomos de Sánchez

En el acuerdo preliminar entre PSOE y Podemos para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2019, entre otras cosas se ha pactado una subida del Salario Mínimo Interprofesional que lo establece en 900 euros. Valga, ante todo, que no me parece mal que exista una subida, pero no de forma tan brutal como cambiar de los 731 actuales a 900. Estos personajes, ávidos de poder desde las elecciones en las que perdieron reduciéndose su fuerza en votos, han preferido tirar de la portada populista. Qué más dará el impacto económico que tenga. Lo sencillo hubiese sido aprobarlo de manera escalonada, contando con el apoyo de fuerzas en la oposición. Pero no, sólo han buscado el enfrentamiento.

Lo que propuso en varias ocasiones Ciudadanos fue, aparte de establecer el modelo del contrato único fijo con indemnización creciente, el de introducir la mochila de derechos y un complemento salarial. Éste último, no tendrían que abonarlo las empresas sino las administraciones. Aparentemente puede sonar bien lo de tener un salario mínimo de esas características, pero las realidades son otras en un sistema que permanece caduco y sin reformar. Y las escasas veces que se reforma el mercado de trabajo para flexibilizarlo reciben airadas protestas socialistas y se regresa a lo de siempre.

Esta subida del SMI viene irremediablemente unida a un importante aumento de la cuota a la Seguridad Social que pagan los autónomos. Una subida que, en palabras de los defensores, sólo es una "modificación para que todos los autónomos paguen en función de sus ingresos". No, amigos. Esa expresión no se trata más que de un eufemismo. Para empezar, hay que escuchar a una voz autorizada como el presidente de la asociación de trabajadores autónomos (ATA), Lorenzo Amor. También contó en Twitter que las únicas tres alternativas que le ofreció el Gobierno pasaban por aumentar de forma importante la cuota que pagan los empresarios. 

El dúo Picapiedra debe creer que todos los empresarios son ricos. Estoy totalmente de acuerdo con que aquellos que ingresan muchos beneficios paguen más, pero no en que se apriete y extraiga sangre a la clase media. En concreto, por partida doble aumentando no ya algunos sueldos sino de forma especial su contribución a la Seguridad Social. Doble circunstancia que no sólo perjudicará la economía de pequeñas y medianas empresas, sino que perjudicará a la creación de empleo. Pero claro, siempre se le podrá echar la culpa al "capitalismo salvaje" y escupir "qué malos son los empresarios".

El problema es que se aumentan las bases de cotización a la Seguridad Social suponiendo entre 40 a 150 euros mensuales más. Los argumentos más cuñadiles de la "izquierda progresista" pasan por aseverar que con lo que ganan los empresarios es lo menos que pueden hacer. Todo hecho dicho desde la más absoluta ignorancia de qué supone y conlleva gestionar una empresa. En definitiva, nada nuevo ni que sorprenda del socialismo y la izquierda española. Para desmentir tese mantra y entender la estrategia del gobierno dirigida a dividir a los empresarios, podemos leer un artículo del economista Juan Ramón Rallo que nos aporta importantes detalles con cifras y porcentajes. El acuerdo entre PSOE y Podemos, lejos de revertir el sablazo de Montoro en la época del PP, lo que hace es agravar el futuro de las empresas españolas.

En definitiva, habrá que esperar a ver si en PSOEMOS se dan cuenta del impacto que genera una subida tan brusca del SMI más allá de querer portadistas de sus medios afines y los típicos tweets demagógicos que les caracterizan.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Cocinas Tezanos patrocina el nuevo CIS

En la presente entrada comentaré lo más destacado del barómetro del CIS de septiembre de 2018. Presidido por el socialista de carné José Félix Tezanos, ha arrojado unos datos escandalosamente favorables al gobierno. Por si fuera poco lo que ya se veía con el PP, el PSOE y sus dedazos han demostrado que se podía ir a peor cocinando las encuestas.

Respecto a la situación económica, se han igualado los porcentajes de los que creen que sigue habiendo crisis económica y los que no (regular, buena y muy buena). Los que en mayor proporción siguen percibiendo crisis son los votantes de Podemos e independentistas. 

La situación política es percibida de forma más negativa, con mayoría absoluta. Especialmente negativa se reconoce en los votantes de Ciudadanos con un 73% de mala/muy mala. No me cuadra en absoluto que haya un 26% de votantes del PP que la entiendan sólo "regular". Cualquier votante de este partido debe estar enfurecido por el cambio de gobierno. Sin embargo, contrasta con que un 43% cree que la situación política dentro de un año será peor que la actual. Más de un 25% de votantes de Podemos y PSOE entienden que será mejor.

Respecto a la valoración de la gestión del gobierno (PSOE) se compara curiosamente con lo que piensan los encuestados acerca de cómo sería si gobernase alguno de los otros tres. Gana la opción de "regular" incluso a la suma de mala y muy mala. Nuevamente, que un 26% de votantes del PP la valore como "regular" es poco creíble, aunque son los que mayoritariamente castigan su gestión con 64,5% de mala/muy mala. Gobernando otro, el PP es el que resulta más favorecido entre sus votantes con 58% y Podemos el que menos con sólo un 38%. Otro dato que tampoco me creo, que sólo 4 de cada 10 votantes morados entendieran que su partido lo haría mejor que el PSOE si gobernase. Ciudadanos sí tiene confianza de más de la mitad de sus votantes con un 54%.

También introduce el CIS una curiosa batería de preguntas sobre la Constitución, que en realidad suelen ser incluidas cada vez que existe algún aniversario. Para nuestra sorpresa, la CE1978 parece seguir gozando de amplia aceptación y no sólo en el centro y derecha. Respecto a la Transición, sólo aparecen como mayoritariamente disgustados los votantes de Podemos con un 41% frente a un 36% de satisfechos. No es, sin embargo, una diferencia muy significativa. Una amplia mayoría y sobre todo en independentistas y podemitas está a favor de reforma la Constitución. Los separatistas están a favor de tirar abajo la carta magna, la izquierda cree que procede una reforma importante y en el PP una pequeña reforma. En Ciudadanos se debaten entre estas dos últimas. Si a continuación miramos qué tipo de reformas, los de PP y Ciudadanos defienden coordinar y recentralizar competencias de Educación y Sanidad, los socialistas se reparten entre esta última y la transparencia y lucha contra la corrupción, los de Podemos apuntan los derechos sociales y los independentistas más competencias para las CCAA.

Acerca de la satisfacción con el funcionamiento de la democracia (uno de los aspectos altamente estudiados en mi tesis doctoral), nos encontramos con la sorpresa de que los votantes de Podemos son los más insatisfechos con un 67%. ¿Seguro? ¿Después de la moción de censura? No me lo creo. También hay bastante descontento en Ciudadanos con 49%, pero menos hay en el PP con 42%. De hecho, sólo PP y PSOE superan el 50% de satisfechos.

Respecto a la legitimidad democrática, se cumple la máxima de que siempre es la izquierda la que en una abrumadora mayoría prefiere un sistema democrático en abstracto. La diferencia con Ciudadanos es mínima porque se aproxima al 90% y en el PP es un 82%. 8,7% de votantes del PP creerían que en una dictadura vivirán mejor, posiblemente por nostalgia del Franquismo.

Se pregunta también por la confianza institucional y en concreto por el Congreso. En esta ocasión existe una mayoritaria desconfianza en todos los votantes destacando un 74% en los de Ciudadanos.

En la legitimidad del Estado Autonómico no existen importantes novedades. Sigue siendo mayor el porcentaje favorable a mantener el actual, aunque existe un 53% de votantes del PP favorables a la recentralización, un 49% de Ciudadanos para estas mismas opciones y 41% en los de Podemos que prefieren o más competencias para las CCAA o referéndum para independizarse (17%).

En la valoración de líderes, no aprueba nadie. Pedro Sánchez obtiene una media de 4,11 seguido de Albert Rivera con 3,93, Alberto Garzón con 3,79, Pablo Casado con 3,56 y Pablo Iglesias con 3,07. Aquí poco hay que decir porque es más de lo mismo. Lo esperado era que Sánchez fuese el más valorado por la ilusión de los votantes socialistas y la tregua de muchos votantes de Podemos.

En la ubicación ideológica de los partidos, me llama poderosamente la atención ese 8,20 al PP, prácticamente en la extrema derecha. Observo con no menos perplejidad que más de un 40% de los votantes populares sitúan a su partido en las casillas de 8 a 10. ¿Seguro? los peperos son muy fieles, pero jamás perciben a su partido como muy de derecha, más bien de centro-derecha. También me asombra la asignación de un 7,10 a Ciudadanos, que solía moverse en el seis y pico. El odio podemita y separatista es el que explica que se desequilibre tanto la balanza. Y es que si en UPyD alegan que jamás llegaron al 6 es porque tampoco sumaron la fuerza electoral y social de Ciudadanos.

Y terminamos con la intención de voto, el voto más simpatía y el voto estimado. Me ha sorprendido a la par que encantado que Ciudadanos resulta ser el partido más preferido por los votantes de entre 25 y 45 años, existiendo un importante bajón del PP. Sin embargo, la sobrada de votos favorables al PSOE de mayores de 45 años e incluso doblando al PP en la elevada franja de 45-64 años resulta muy, muy poco creíble. En simpatía gana el PSOE de mayoría con un 54% de sus propios votantes y sorprende que en los de Podemos sólo sea un 18%. En voto + simpatía supera el PSOE al PP en 9 puntos, en 10 a Ciudadanos y en nada menos que 14 a Podemos, cifras que prácticamente se repiten en la intención y estimación de voto salvando la diferencia de 10 puntos de ventaja al PP. Para más inri, el PSOE tiene el mayor porcentaje de identificación partidista con un escandaloso 75% de sus votantes. Estas cifras son el remate de unas estadísticas que parecen más producto de una cocina que de un muestro y estudio fiel.

¿Para cuándo un CIS cuya cúpula sea seleccionada por concurso entre profesionales?

lunes, 24 de septiembre de 2018

Pedro Sánchez, el presidente Cum Fraude

Terminó un verano 2018 que en sus últimas semanas ha asistido a una sucesión de noticias relativas a los presuntos fraudes en la obtención de másteres en la Universidad Rey Juan Carlos. Por una parte, Pablo Casado ha sido "absuelto" de ser imputado en el caso Máster en el que está siendo investigada Cifuentes. Ahora bien, es igualmente cierto que cuatro de los cinco vocales que tenían que tomar la decisión fueron en su momento puestos por el PP. Es lo que tiene la politización de la Justicia, que los mismos que tienen que revisar tu caso son en teoría "de los tuyos". Esa misma politización que desde círculos de la "nueva izquierda" se defiende porque lo impone la Constitución Española por el principio de soberanía popular.

Por otra parte, la ministra de Sanidad Carmen Montón tuvo que dimitir debido a que se descubrió que había sido otra alumna del polémico Máster. Su marcha, a buen seguro forzada por el Presidente por accidente, habría enseñado la puerta de salida al rival Pablo Casado del PP. Sin embargo, han podido ver para su resignación que ha salido de rositas mientras el gobierno socialista tacha dos ministros de los nombrados en junio.

Sin embargo, el mayor escándalo tiene que ver con Pedro Sánchez. Para empezar, su tesis no sólo no había sido publicada sino que tampoco podía consultarse, dado que se compartieron una capturas en Teseo que en realidad no acreditaban que pudiera leerse. Diversos medios solicitaron acceder a la tesis y han ido destapando ciertos detalles curiosos. Desde un tribunal compuesto por afines a fusilar una conferencia entera, copiar textos de otros autores sin citarlos e incluso autoplagiarse en un libro, sin citar nada. Cómo sería el asunto que hasta Pablo Iglesias le pidió explicaciones. Lo único que el señor Falconetti (como diría Losantos, en relación con su afición a desplazarse en avión oficial hasta para la boda de un cuñado) argumentó es que fue involuntario. Es decir, "fue sin querer queriendo" como se excusaba el Chavo del Ocho. Además, remató con un "hablar de mi tesis es enturbiar la calidad de la democracia". Así, sin despeinarse ni avergonzarse. También amenazó con querellarse contra OKDiario y todos los medios, pero se echó atrás. Porque sabe que tiene todas las de perder.

Con Albert Rivera, Sánchez se mostró mucho más agresivo y le espetó en el Congreso un "os vais a enterar". Y, lo que tiene el poder de ser el Presidente: se le acusó desde algunos medios a Albert Rivera de haber mentido en el Currículum Vitae autoasignándose un título de doctorado. Realmente, el Círculo de Economía había transcrito mal cuando realmente estaba siendo estudiante (doctorando). Esa misma denominación lo empleó en el CV del partido Ciudadanos, Parlament y Congreso de los Diputados. Con "doctorando", simplemente quería reflejar que terminó los estudios y superó los créditos necesarios, sin llegar a presentar ni defender la tesis por dedicarse a la política (empezó mucho antes que todos los rivales). 

En definitiva, hemos asistido a otra estafa más de nuestro presidente #CumFraude que, si no fuera de ninguno de los componentes de este gobierno Frankenstein constituido por socialistas, podemitas, independentistas y filoetarras, sería conminado a dimitir. Como lo han hecho otros políticos en el extranjero. Pero esto es España, la España atada de manos y pies de un socialismo al que vale todo para gobernar. Incluso sugerir un indulto para los golpistas.

lunes, 27 de agosto de 2018

Un Decreto Ley para Franco y el Valle de los Caídos

El pasado sábado se publicó en el BOE el Real Decreto-Ley del Gobierno Sánchez por el que circunscribe la funcionalidad del cementerio del Valle de los Caídos a albergar los féretros de todos aquellos que perdieron la vida por causa de la Guerra Civil (1936-1939). Sin mencionarse, evidentemente se hace con la intención de que el del dictador Francisco Franco salga de ese espacio en el que conviven tanto nacionales como republicanos y muy cerca de su lugar el de José Antonio Primo de Rivera. En resumen, lo que se conoce técnicamente como exhumación.

¿Por qué un Real Decreto Ley si la Constitución Española circunscribe el recurso a este modelo en casos de urgencia y extrema necesidad? ¿Qué prisa hay cuando han pasado más de 40 años desde la muerte de Franco y después de 23 años de socialismo no se ha llegado a materializar nunca? En el fondo, tiene sentido si recordamos que ya van 7 Reales Decretos Leyes en los 3 meses que lleva este gobierno en el poder. Todos ellos para limpiar RTVE y diseñarla a su gusto, universalizar la sanidad pública gratuita para inmigrantes sin permiso de residencia, adaptar la legislación a la normativa comunitaria de protección de datos, nueva oferta de empleo público sin negociar con sindicatos ni nada, pacto de violencia de género sin debatir con los parlamentarios, programa de activación del empleo y el presente. La única que veo lógica en su urgencia es la de protección de datos, mientras que en la mayoría se evita claramente huir del debate parlamentario y controlar la televisión pública expulsando a sus no afines (Sergio Martín, Javier Cárdenas...).

El Decreto Ley, que también pueden dictar los gobiernos de muchas CCAA, tiene la particularidad de que la intervención del Congreso de los Diputados se resume a aprobar si sí o si no, sin que exista ninguna posibilidad de enmendar la norma a no ser que sea rechazada por mayoría absoluta. En ese supuesto, se tramitaría como Ley. Pero no va a darse el caso, ya que es de lo poco en lo que el PSOE puede ponerse de acuerdo con Podemos y separatistas.

Creo que sería justo que el Valle de los Caídos responda a su nombre y sólo haya tumbas de personas fallecidas durante la Guerra. Pero se ha de hacer de otra forma, con una Ley moderna y negociada y debatida por todas las fuerzas políticas representadas. Se echa en cara que el mantenimiento del lugar cuesta 11 millones de euros (los cuñaos de las redes sociales), creyendo que es única y exclusivamente por el cadáver de Franco. También se alude que el dictador no merece que exista un mausoleo para su homenaje, cuando es evidente que allá donde lo trasladen sus familiares (guste o no), seguramente sea donde vayan sus nostálgicos o admiradores.

Por cierto, que yo mismo estuve allí en ese lugar hace unos años. En 2012, concretamente. Ví la basílica y las lápidas de las tumbas más populares, que ya he mencionado. Y sí, había gente que miraba con cierta admiración ambas y especialmente una de ellas. La otra, precisamente pertenece al personaje histórico del que más mentiras se han pronunciado en la historia. Tantas, que se hace difícil clasificarlo, más aún con las interpretaciones que hacen hoy día ciertos seguidores en redes sociales que distan mucho de votar a la derecha. Sí, es José Antonio Primo de Rivera. Al que los podemitas quieren expulsar también pero el PSOE ha dicho que de eso nada, que fue una víctima más de la Guerra. Asesinado por milicianos republicanos al igual que lo fuera Calvo Sotelo, líder de un partido de la oposición en la última legislatura de la II República.

Pero esa memoria no interesa a la rancia izquierda española. Se tiene que pasar página y enterrar cualquier recuerdo con ETA y sus 300 crímenes sin resolver, pero no se puede optar por reconciliar a la sociedad española después de la exitosa época de la Transición. El PSOE acierta en que sólo se mueva a Franco, pero esta no es la manera apropiada de hacerlo y tampoco la de quitarle el sambenito al Valle de los Caídos. Lo que sucede, evidentemente, es que los Reales Decretos Leyes son la única herramienta que tiene el gobierno Sánchez para hacer las cosas rápidas, sin contar con nadie, copar algunas noticias mediáticas y dar la sensación de que está haciendo mucho cuando realmente no es así.

Y hay que recordarles una vez más que siguen con los presupuestos del PP, los que (en palabras textuales de Rajoy) se va a tener que seguir comiendo con patatas. Y dudo muchísimo que con toda la manada de independentistas y marcas podemitas sean capaces de consensuar unos presupuestos para 2019.