lunes, 16 de marzo de 2026

Elecciones en Castilla y León 2026: continuidad sin grandes cambios

Ayer 15 de marzo se celebraron elecciones autonómicas en Castilla y León. Las de 2022 se celebraron por primera vez de forma anticipada antes del fin de legislatura y, como el Estatuto de autonomía establece que las legislaturas son de 4 años, no sucedió como en Madrid que tras las de 2021 se volvieron a celebrar en 2023. Los motivos del anterior adelanto fueron puramente electoralistas del presidente Alfonso Fernández Mañueco. Fue sencillamente para aprovechar el desgaste del PSOE a nivel nacional por Pedro Sánchez y además quitarse de en medio a Ciudadanos que se encontraba en barrena, demoscópicamente desaparecido en las encuestas y siendo absorbido por el PP. Sin embargo, pese a que el PSOE perdió 7 procuradores (28 final) y CS sufrió una terrible masacre pasando de 13 a un sólo representante (Francisco Igea), sólo le sirvió a los populares para pasar a ser la fuerza más votada subiendo dos escaños (de 29 a 31). Buena parte de lo que perdieron los naranjas se lo llevó VOX que precisamente hizo el movimiento contrario al pasar de forma espectacular de 1 a 13. Por lo tanto, la "gracieta" de Mañueco le valió de muy poco teniendo que tragarse a un ultra sin oficio ni beneficio como Juan García-Gallardo. En las opciones minoritarias, hubo éxito de los partidos de la España vaciada, ya que entro muy fuerte la opción provincialista Soria Ya con 3 procuradores. Además, se coló igualmente Por Ávila con 1 escaño mientras que Unión del Pueblo Leonés (UPL) se incrementó de 1 a 3. Estos resultados confirmaron la fuerza de esas alternativas locales frente a la debilidad del PSOE y de Podemos, reduciéndose ésta última a un solo representante.

Contexto preelectoral

En esta nueva legislatura la Cortes castellanas se incrementan en un procurador pasando de 81 a 82 debido al incremento de población en Segovia. ¿El motivo? probablemente esté detrás el terrible encarecimiento de la vivienda en la provincia de Madrid. 

El PP ha repetido una vez más con Mañueco pero renovando a la mayor parte de las listas. Siendo la mayoría absoluta de 42 procuradores, se antojaba claramente imposible que fuese capaz ni tan siquiera de acercarse. Y de hecho ya vino ajustada en las anteriores de 2022 y las encuestas en el mejor de los casos apuntaban a subir un solo asiento.

VOX, con el leonés y presidente de las Cortes Carlos Pollán, aspiraba a seguir la racha de fuertes subidas a pesar de que ya partía del increíble resultado de hace 4 años conseguido por Juan García-Gallardo. Hay que recordar que este último señor dimitió hace un año de acusando a la dirección de Vox de oligarquías y fanatismo y que no era partidario de haber dejado los gobiernos autonómicos por el asuntillo de los centros de Menas. Aún así, las encuestas le habían seguido dando un nuevo aumento pudiendo obtener hasta 3 sillas de procuradores más. Sin embargo, poco antes de la presente campaña estalló una crisis interna en el partido tras las destituciones ordenadas por Abascal de Ortega Smith como portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid y de José Ángel Antelo como presidente de la coordinadora regional en Murcia. Así que estaba por ver cómo afectaría ese entorno enrarecido a las elecciones.

En la oposición, el PSOE contó con Carlos Martínez (Alcalde de Soria) para intentar resistir y no seguir hundiendo al partido en una autonomía más. Ha tenido como competidores por la izquierda sobre todo a las formaciones provincialistas pro España Vaciada como XAV (Por Ávila) con el candidato Pedro Pascual, UPL con Alicia Gallego, Soria Ya con Ángel Ceña y el estreno de Vamos Palencia (que suena más a equipo de fútbol). Fijándonos en las últimas elecciones en Aragón, era más probable que la eventual fuga de votos fuese en esas direcciones que en IU y Podemos que encima se presentaron por separado con Juan Gascón y Miguel Ángel Llamas. Sin embargo, las encuestas vaticinaban un escenario que incluso apuntaba a mejorar resultados, pasando de perder uno a subir en los últimos días de campaña.

Alvise y su Se acabó la fiesta volvió a la carga para intentar entrar al menos por Valladolid y designó como candidata a la abogada Lucía Echevarrieta, que preside una asociación de jóvenes empresarios en Burgos. Las listas, al parecer, las confeccionó con gente con experiencia en el sector privado de más de una década y, por tanto, sin conocimiento de haber gestionado algún cargo público. Lo más normal era volver a quedarse sin representación.

Por último, después de la incomparecencia en Aragón, Ciudadanos ha regresado presentado listas en las provincias castellanas pero sin mencionar a la persona candidata. Obviamente lo hace con las bajas de su única cara visible, Francisco Igea, y la ex consejera y presidenta de las Cortes en la época buena Silvia Clemente. Ésta última ha encabezado otra formación nueva denominada Nueva Castilla y León. Lo lógico es que ninguna de estas formaciones se comiera "un torrao".

Resultados electorales

Tras el escrutinio, los resultados de los partidos apuntan como regla general (salvo algunas excepciones) a una continuidad. No le quise dar credibilidad a que los tres partidos subían en votos, pero efectivamente las últimas encuestas publicadas lo han clavado. El PP de Mañueco ha ganado las elecciones subiendo en 50.000 votos y recompensado con 2 procuradores más, por lo que sencillamente ha absorbido el voto de Ciudadanos que ha pasado de 54.000 a precisamente 4.000 en toda Castilla y León. Por tanto, el PP queda con 33 escaños y una vez más lejos de la mayoría absoluta con un 35,47% de los votos.

VOX, como dejé caer, ya había experimentado una fuerte subida en 2022, por lo que era más difícil pegar un nuevo arreón y más con el ambiente enrarecido de la crisis interna en el partido. Apenas han subido en 20.000 votos, pero suficientes para capturar un procurador más pasando de 13 a 14. Con todo, lo que esperaban era mucho más, pues ni se han acercado al 20% que era su gran objetivo quedando en un 18,92%.

El PSOE ha conseguido dibujar el escenario que ansiaba: la recuperación. Para eso se trajeron a Zapatero y Sánchez para el cierre de campaña, estrategia que puede ser buena o mala, pero con independencia del impacto, consiguieron con sólo 15.000 votos más hasta 2 nuevos procuradores pasando de 28 a 30 y con un 30,74% de los votos. La mayoría de esos votos probablemente haya procedido del antiguo electorado de Unidas Podemos (IU + Podemos). 

Sin embargo, resulta llamativo que en Soria se concentra casi la mitad de esa subida socialista, mientras que los provincialistas se estrellaron perdiendo más de 10.000 votos y cayendo de los 3 que tenía a sólo 1. En cambio, Por Ávila y Unión del Pueblo Leonés se mantuvieron con su 1 y 3 respectivamente, así que habría que preguntarse qué les ha pasado a los de Soria Ya para perder la confianza de la gente en contraste con sus homólogos de otras provincias.

Podemos, que partía de 62.000 votos con candidatura única, como era de esperar se ha estrellado por separado con poco más de 9.000 votos y perdiendo el único procurador que tenía. Este batacazo confirma la barrena que lleva la formación de Pablo Iglesias en varias autonomías (con excepción de Extremadura) tras haber desaparecido ya de Galicia, País Vasco, Cataluña, Madrid, Baleares, Canarias, Castilla y la Mancha, Comunidad Valenciana, Cantabria, Aragón y ahora Castilla y León. En cambio, Izquierda Unida ha conseguido 27.000 votos triplicando por tanto la cifra de su principal competidor. Esta es la candidatura que apoyó públicamente Francisco Igea.

Entre otros que se han quedado fuera está SALF de Alvise con 17.000 votos casi duplicando los de Podemos (al igual que pasó en Aragón). De esta forma, básicamente lo que habría conseguido la formación del polémico influencer de Telegram sería frenar el ascenso de Vox, aparte de las risas de sacar más votos que el partido de Pablo Iglesias. En cuanto a Nueva Castilla y León, con 4.200 votos ha sido prácticamente testimonial, poco menos que Ciudadanos que lo que tiene que hacer es echar la persiana porque ya no queda ni la sombra de lo que fue en su día.

Conclusiones

Como he indicado, a pesar de que cada partido hará su lectura interesada, lo que refleja el escenario castellanoleonés es el de una continuidad en lo esencial: PP más votado y ganador de las elecciones, un Vox que se mantiene fuerte pero que parece haber tocado techo y un PSOE que consigue acaparar parte del voto de la izquierda desencantada. Sin embargo, tampoco puede considerarlo un triunfo porque la aritmética le haya favorecido subir dos asientos. Estamos hablando que de casi 30.000 votos perdidos a su izquierda y de los 10.000 perdidos por Soria Ya no han podido pescar ni la mitad. Igualmente, el PP no ha sido capaz de erosionar a su principal competidor por la derecha y tan sólo ha recogido los rescoldos de los naranjas. Ídem puede decirse de los de Abascal cuyas disputas internas podrían haber incrementado la desconfianza hasta el punto de que eventuales votantes se decantasen por Alvise, que al fin y al cabo ha vuelto a fracasar.

Por lo tanto, unos y otros te venderán que han ganado las elecciones pero los resultados son lo que son y pocas más conclusiones se pueden extraer. Ahora tendrá que volver a negociar Mañueco con VOX en una tesitura prácticamente igual que en 2022.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar desde el respeto