lunes, 29 de junio de 2026

Seguridad ciudadana en San Pedro del Pinatar: contexto, estadísticas y respuesta vecinal

Hoy 29 de junio es el día de San Pedro y Pablo y el día grande de las fiestas en mi pueblo natal San Pedro del Pinatar, por lo que aprovecho la coincidencia para publicar y dedicarle este artículo. La percepción de inseguridad ciudadana en mi pueblo parece haberse convertido en un tema político recurrente desde la pasada legislatura y continúa siendo motivo de debate en la actual 2023-2027. No es casualidad, dadas las noticias publicadas y reportadas en medios de comunicación, la evolución de las cifras de estadísticas de delitos y la preocupación social percibida en algunas barrios, habiendo motivado incluso el surgimiento de una iniciativa en redes sociales. Por lo tanto, hay varios elementos que permiten construir un relato bastante sólido de que existe un problema de inseguridad en el pueblo. Más en concreto, se percibe el aumento de ciertos delitos y falta de efectivos en la Policía Local con un contexto previo de de conflictos internos y, además, sucesos violentos de alto impacto mediático y social.

Antecedentes y contexto político y social

A mediados de la legislatura 2019-2023 ya empezaron a articularse discursos políticos centrados en el incremento de la criminalidad. En diciembre de 2021 VOX comunicaba en nota de prensa un aumento del 42,1 % de la criminalidad según estadísticas oficiales, mencionando especialmente robos con fuerza, hurtos, lesiones y tráfico de drogas. En vista de esta situación, reclamaba más patrullas nocturnas y reorganización policial. Aunque haya que tomar con cautela los mensajes partidistas, sí reflejaban que el asunto estaba instalado en el debate público.

Las quejas relativas a la falta de plantilla en la Policía Local fueron expresadas por los propios agentes. En 2022, denunciaban públicamente que había franjas nocturnas (entre las 22:00 y las 06:00 horas) sin servicio municipal activo en las oficinas debido a bajas y carencia de personal. Los sindicatos advertían de que eso generaba “más inseguridad” para los vecinos. La situación terminaría derivando en un importe conflicto laboral. En enero de 2023 varios agentes llevaron al Ayuntamiento a los tribunales por impagos de horas extra por servicios prestados durante el confinamiento. Además, denunciaron que “en 16 años no se había cubierto ninguna plaza” y ni siquiera por jubilaciones. Esto es importante porque ayuda a entender por qué el problema no parecía coyuntural, sino acumulativo. A ello se unió una pérdida importante de popularidad de la concejala con competencia en Policía y Seguridad Ángela Gaona que al tiempo había sido designada candidata a la Alcaldía.

En paralelo, el Ayuntamiento intentó reforzar medios humanos y tecnológicos, si bien la incorporación de los primeros iba a ser más lenta. En marzo de 2023, a dos meses de las elecciones municipales, anunció nuevas cámaras de videovigilancia y el uso de drones para seguridad y control del tráfico. De esa manera, el propio consistorio asumía la necesidad de reforzar capacidades de vigilancia. Pero desde la oposición, no sólo desde la derecha, se reclamaba un incremento de efectivos mucho mayor que el proyectado como aseguraba el PSOE. Llegados los comicios, los resultados arrojaron la pérdida de la mayoría absoluta del PP al reducir su representación en dos concejales.

En la legislatura actual 2023-2027 la percepción de inseguridad parece haberse mantenido e incluso agravado en determinados sectores vecinales. Los sindicatos CSIF y USO alegaron en el primer verano que en la Policía estaban desbordados para cubrir los servicios mínimos y más en una época de máximo auge por el turismo. Manteniéndose el impago de las horas extras y algunas bajas, el conflicto entre la Policía y el Ayuntamiento se había recrudecido y la nueva Alcaldesa entendía que no podía forzar a que cubriesen más servicios.

En febrero de 2024 tomaron posesión seis nuevos agentes, procedentes del proceso selectivo iniciado en 2022. El Ayuntamiento señaló entonces que la plantilla quedaría formada por 50 efectivos. En junio completaron su formación y en septiembre se incorporaron formalmente a la plantilla activa, si bien por el nuevo Alcalde Pedro Javier Sánchez se mencionaron 48, lo que sugiere que pudieron haber dos jubilaciones o excedencias. Pese a ello, ese mismo año CCOO denunció que seguían incumpliéndose los servicios mínimos de Policía Local, especialmente en turnos nocturnos y fines de semana, es decir, precisamente los momentos de mayor demanda policial. Además, el sindicato afirmaba que los agentes estaban sufriendo intervenciones “cada vez más violentas”. Uno de las más impactantes fue la operación “Bykulu” de la Guardia Civil en dicho año 2024, existiendo disparos contra vecinos y en un entorno vinculado al narcotráfico y con detención ilegal. Los detenidos ingresaron en prisión preventiva acusados de tentativa de homicidio y otros delitos graves.

En 2025 continuaron las noticias de robos violentos en la zona. Por ejemplo, la Guardia Civil detuvo a un hombre relacionado con atracos a punta de pistola cometidos entre Los Alcázares y San Pedro del Pinatar. Además, la explosión mortal del bar de Lo Pagán en 2025 (todavía bajo investigación) generó una importante conmoción en el pueblo. Aunque se apuntó a un escape de gas como causa, testigos aseguran que el lugar era un centro donde presuntamente se ejercía prostitución y con numerosas actas por ruido. Pese a estar cerrado, fallecieron dos mujeres y hubo quince personas heridas. Pese a que no sea estrictamente delincuencia común, sí contribuyó al clima de preocupación social. En mayo de ese año, Agrupación Independiente denunció “inseguridad creciente”, criticando que no se hubieran cubierto vacantes de Guardia Civil y cuestionando que el aumento presupuestario de 300 mil euros anuales en horas extra policiales estuviera teniendo efectos reales sobre la seguridad ciudadana. En octubre de ese mismo año, se aprobó una moción a instancia de Vox para solicitar a Delegación del Gobierno más plazas de Policía Nacional y Guardia Civil y una unidad de élite y reserva de esta última.

En este 2026, no parece haber mejorado la situación. En febrero, la Guardia Civil detuvo a varias personas de una familia por tráfico de drogas, amenazas y agresión sexual. En marzo, se produjo un intento de atraco con rehenes en la oficina de un banco. Pero lo más destacado es que Lo Pagán llegó a ser escenario de refugio del conocido delincuente regional El Gorreta, que protagonizó un tiroteo con una unidad especial antidroga llegada desde Valencia. En ese mismo mes de mayo, el Ayuntamiento anunció un proyecto cuya memoria técnica estima 44 emplazamientos para nuevas cámaras de videovigilancia con los mismos objetivos que hace tres años pero a escala mucho más grande. Esto permitirá realizar futuros contratos de obra, servicios y suministros para aprovechar los avances tecnológicos monitorizando el espacio urbano, realizando un seguimiento del tráfico en tiempo real y mejorar la capacidad de supervisión y respuesta ante incidencias. Sin embargo, lógicamente esto requiere tiempo y por consiguiente no son soluciones a corto plazo.

Las estadísticas de criminalidad en la Región de Murcia, San Pedro y localidades limítrofes

Podemos examinar más en profundidad la situación con arreglo a los datos obrantes en las estadísticas de criminalidad del Ministerio del Interior. Debemos de tener en cuenta que esos datos recogen los delitos de los cuales tuvieron conocimiento las fuerzas policiales (Locales, Nacional, Guardia Civil, etc...) ya fuese por denuncia o de oficio y con independencia del esclarecimiento final del caso. Lo que no tendremos en cuenta será el año 2020 por ser el de las restricciones derivadas del Covid-19.

En el ámbito de la Región de Murcia, podemos ver que de 2021 hasta 2025 se asiste a un incremento casi generalizado de la delincuencia salvo en algunos casos donde es anecdótico o se reduce. Los delitos de homicidio aumentaron el último año en porcentaje de forma significativa, a pesar de que no parezcan alarmantes en términos absolutos. Sucede al contrario con las agresiones sexuales con penetración que, atravesando un crecimiento sostenido, se han más que duplicado. Otro aumento continuado es el de los robos con violencia e intimidación, mientras que los hurtos se han estabilizado en más de 15.000 al año frente a los 12.000 de 2021. Esos dos últimos delitos contrastan con la disminución de los robos en viviendas, establecimientos y empresas, que podría estar relacionada con la mayor disposición de alarmas. De la cibercriminalidad como las estafas informáticas tenemos datos sólo a partir de 2022, pero se refleja un aumento de más de un tercio hasta la fecha y la expectativa es de que continuará creciendo por el uso de la inteligencia artificial. En resumen y en el valor conjunto, de acuerdo con los datos del Ministerio, los delitos conocidos por las fuerzas policiales en la Región de Murcia han aumentado un 28,20% rozando los 75.000. En el cajón de sastre de "resto de criminalidad convencional" se hallarían por ejemplo delitos de falsificación, contra el tráfico, la Administración Pública o la Administración de Justicia, estafas, etc...

No se incluyen los delitos de allanamiento de morada y usurpación, que en realidad vienen en un informe aparte en la base de datos del Ministerio. No resulta operativo analizarlo, dado que no se separa entre ellos sino que se funden en una sola categoría y, en consecuencia, no poder distinguir los casos de ocupación. Tampoco se tienen en cuenta los denominados "delitos de odio" que en realidad son agravantes de otros delitos que se encuadrarían en la anterior tabla. Como curiosidad, enumero que en 2024 se registraron en la Región de Murcia 28 denuncias penales alegando odio: por antisemitismo (2 por trato degradante), por aporofobia (lesiones), creencias religiosas (amenazas, coacciones y 2 contra los sentimientos religiosos), discriminación por razón de sexo (lesiones, enaltecimiento de odio y dos por incitación al odio), por ideología (lesiones), por islamofobia (trata de inmigración ilegal), por orientación sexual (trato degradante, amenazas, injurias, 2 por lesiones y 2 por incitación al odio) y por racismo (asesinato, injurias, trato degradante, incitación al odio, 2 por lesiones y 2 por amenazas). 

Desagregados por localidades, para los años estudiados no existen datos específicos de Los Alcázares al ser municipio menor de 20.000 habitantes durante casi todo el periodo. Según censo de 2025 ya alcanzó esa población pero sólo desde 2026 constan datos en el Ministerio del Interior. En consecuencia, no lo incluyo. En términos comparados con los datos agregados de la Región de Murcia, en San Pedro del Pinatar se han incrementado los delitos de lesiones, agresiones sexuales, robo con violencia e intimidación, hurtos y cibercriminalidad en porcentajes superiores. Incluso en algunas categorías donde la Comunidad Autónoma ha retrocedido se percibe un aumento como es el caso de los robos con fuerza en domicilios y empresas. Sumado todo se arroja un aumento del 24,12% de la criminalidad en San Pedro. 

Comparando pueblos limítrofes, en San Javier (cuya tabla puede leerse en este enlace) coincide el aumento de lesiones y hurtos pero en porcentajes inferiores y llama la atención la duplicación de las denuncias de sustracciones de vehículos que aumenta un 138% pasando de 18 en 2022 hasta 43 en 2025. Se reducen en San Javier los delitos de robo con fuerza en domicilios, tráfico de drogas y permanecen estables los delitos sexuales y robos con violencia, aunque ni mucho menos son buenas noticias. En el conjunto, las cifras convergen en una estabilidad de los delitos pese a que sean mayores en número que San Pedro teniendo en cuenta su mayor población (36.524 habitantes frente a 29.674 según INE en 2025). En Torre Pacheco (cuya tabla puede leerse en este enlace) coincide el aumento de delitos de lesiones de los anteriores y de sustracción de vehículos de San Javier, pero en porcentajes muy superiores. Se percibe también un aumento importante de los robos con violencia más el tráfico de droga mientras que los hurtos están estabilizados. En el conjunto, los delitos han aumentado en Torre Pacheco en un 19% con una población de 41.479 personas pero en términos absolutos son inferiores a los de San Javier.

Los tres municipios coinciden en aumentos de la criminalidad informática, pero en porcentaje es sustancialmente mayor en San Pedro con un 55% frente al 14% de San Javier y el 39% de Torre Pacheco. Además, San Pedro presenta una evolución más desfavorable en varias categorías de delincuencia convencional, especialmente hurtos, robos con violencia y delitos de lesiones, acercándose en mayor medida a la tendencia observada en el conjunto regional. Pero lo más significativo es que es el único de los tres municipios donde los robos con fuerza en domicilios no sólo no se han visto reducidos de forma sustancial como así encamina la Región, sino que han subido.

Los delitos relativos a hurtos, robos con fuerza, lesiones y delitos contra la libertad sexual afectan de forma importante a la interpretación de inseguridad de la gente porque son los que pueden tener una mayor trascendencia en su vida. Una estafa en Internet es un problema serio, pero los robos en viviendas generan una sensación de vulnerabilidad mucho mayor. Expuesto el marco periodístico y político, así como las estadísticas oficiales, queda precisamente escuchar al pueblo.

La patrulla vecinal San Pedro

Existen algunos antecedentes de patrullas vecinales no sólo en la Región de Murcia sino fuera de ella. Ante todo, los integrantes de estas patrullas ciudadanas actúan estrictamente como civiles, es decir, no retienen físicamente ni confiscar pertenencias limitándose su función proactiva únicamente al derecho de cualquier ciudadano a denunciar un delito. Sin embargo, también existen análisis periodísticos para desprestigiar la labor de estos movimientos, como este desafortunado artículo que me voy a permitir de tildarlo de desinformador y rozando lo difamatorio. No, el objetivo de las patrullas NO es tomarse la Justicia por su mano ni reemplazar a las instituciones.

La primera que localizamos en prensa es en 2022 en La Aljorra (Cartagena). Ese movimiento vecinal sigue vigente en la actualidad y que pasó a la acción años después de constituirse la plataforma No más robos ante el incremento de los mismos en la pedanía. Un grupo de diez personas comenzó a patrullar las calles y avisar a la Policía Local ante cualquier actividad flagrante o sospechosa de delito. En alguna ocasión la prensa se ha hecho eco de alguna operación exitosa de esta patrulla. Desgraciadamente, los problemas de inseguridad no parecen haberse solucionado aún. Fuera de la Región existe por ejemplo la Patrulla vecinal Madrid que se creó en 2023 y mantiene una cuenta en Facebook, protegiendo la privacidad de sus integrantes. Su especialidad son los carteristas. El mismo año surgió otra en la Cañada del Fenollar en Alicante y, al igual que los anteriores, patrullan de noche ante la oleada de robos y la escasa presencia policial. Más recientemente, se conoce la creación de patrullas en el municipio de Córdoba y también en el de Sevilla, motivando más redadas de la Policía contra la delincuencia.

La Patrulla Vecinal San Pedro es otro movimiento en dicha línea creado hace un año en redes sociales (mayo de 2025). Su fin es proporcionar una respuesta de apoyo al ciudadano y vecino pinatarense en materia de seguridad, al tiempo que visibilizar el problema para que los políticos tomen decisiones. Mientras tanto, ejercen un apoyo voluntario a las fuerzas policiales. Desde Facebook han ido sumando contactos no ya virtuales sino presenciales y en sus inicios crearon un canal en Telegram para organizar y coordinar salidas de voluntarios. El modus operandi consiste en patrullar las calles del pueblo y avisar en los momentos precisos tanto a la Policía o Guardia Civil como a los vecinos. Pero no se limitan a caminar por las calles, sino que también emiten directos nocturnos de sus operaciones, suben vídeos grabados de sucesos ocurridos (como vandalismo o cámaras de seguridad de vecinos) y en general comparten información y noticias relacionadas con la seguridad en el pueblo.

Dado que Lo Pagán es una de las áreas del pueblo más azotada por la delincuencia, ha sido más transitada por los voluntarios de la patrulla. Estas operaciones no están exentas de riesgo, por lo que algunos salen con chalecos antibalas y así lo afirman en sus directos. Gracias a sus patrulleos, en algunas ocasiones han sido testigos de situaciones de reyerta o de tentativa de delito, como una persona tratando de forzar la puerta de una vivienda. Así que aprovecharon para ponerse en contacto con la Policía y manejar el problema por cauces legales. En otras ocasiones realizaron operaciones de disuasión en el sentido de sorprender a gente que pensaba actuar sin testigos bajo el manto de la noche. Como armas únicamente portan spray pimienta, instrumento que es totalmente legal.

Sin embargo, pese a su legítimo propósito bien definido también se han enfrentado a críticas que les acusan de ser un grupo parapolicial o incluso de pretender generar alarmismo. Esto último ha protagonizado alguna polémica en plenas fiestas, pero la patrulla se ha defendido afirmando que disponía de testigos que aseguraban que se había producido un ataque con arma blanca en el recinto ferial. A ese respecto, es preciso tener en cuenta que el hecho de que a las fuerzas policiales "no les conste" una situación delictiva no quiere decir que no haya sucedido. Por lo tanto, aunque haya que tomar con cautela cualquier información, el hecho de contrastarse con testigos no es baladí. Es más, pocos días después sí salió en prensa otro apuñalamiento en las fiestas y del que la Guardia Civil extendió atestado. El suceso ocurrió en el exterior del recinto. 

En términos generales, la percepción en redes sociales es de apoyo a La Patrulla con comentarios que aplauden sus informaciones que advierten de problemas así como sus operaciones con colaboración con las fuerzas competentes.

Conclusiones

Examinados los apartados político, periodístico, estadístico y social, no puede negarse que en San Pedro del Pinatar existe un problema de inseguridad, contextualizable pero que no puede ignorarse. El gobierno municipal, obviamente, está en su derecho de hacer llamamientos a la calma o tratar de minimizar los sucesos más alarmantes. Y en buena parte se entiende, pero al mismo tiempo se debe proveer soluciones con arreglo al presupuesto local. Es cierto que ya lo está haciendo, pero no sólo hay que reforzarse con medios materiales y tecnológicos sino también humanos. Y la incorporación de 6 agentes se puede estimar insuficiente a la luz de lo percibido en los datos y en las expectativas ciudadanas. Hay que tener en cuenta que si los vecinos se han llegado a movilizar no es ya porque perciban que hay más riesgo de delitos, sino también porque consideran que tal vez no se patrulle lo suficiente o más bien no se disponga de suficientes fuerzas y cuerpos de seguridad. Por lo tanto, las soluciones a largo plazo no permitirán atajar el problema. Además, incluso los procesos selectivos llevan varios años para su ejecución y recabar más presencia de Policía Nacional y Guardia Civil no es fácil, ya que depende de compromisos políticos con administraciones de distinto color. Con todo, dada la cercanía de las próximas elecciones debería de motivar un acuerdo.

Las estadísticas reflejan un comportamiento de los datos de criminalidad en San Pedro, en términos agregados, muy parecido a lo que se recoge en el ámbito de la Región de Murcia. Ambos territorios coinciden con un incremento significativo, si bien el porcentaje en San Pedro es mayor. Además, en términos más específicos y comparados, existen algunos delitos de entre los que más preocupan a los ciudadanos que han experimentado un aumento relativo mayor. Por ejemplo, los robos con fuerza (en la calle y en viviendas), lesiones, hurtos y agresiones por razón de sexo. Si nos centramos en los valores absolutos, podemos entender que la situación "tampoco es tan grave", pero no es mendaz que conforme pasan los años hay categorías que siguen en aumento o se han estabilizado en valores más altos que en el primer año de la serie (2021) que es donde se comenzó a reportar que algo no iba bien. Y negar la existencia de un problema no es menos pernicioso que exagerarla, sino más bien al contrario. Porque presupone que se está trabajando sin dificultades cuando el vecino no percibe eso.

Tampoco se debe de perder de vista y con ello por tanto también hay que matizar estos datos y percepción, que existen delitos que no son por así decirlo "ostensibles". Quiero decir con ello que suceden en la intimidad de los domicilios, no es tan fácil percibir su comisión o no existen estadísticas fiables por motivos políticos. No podemos conocer a ciencia cierta cuántas agresiones, maltrato, delitos de narcotráfico y ocupación de casas. Sólo los que llegan a conocimiento de fuerzas y cuerpos de seguridad por denuncias o circunstancias flagrantes. Del mismo modo, una situación de riesgo en la calle puede no materializarse en un daño o delito, pero sí generar un ambiente de inseguridad. Igualmente, no hay que olvidar que la percepción de inseguridad no suele ser similar en todos los barrios. Por ello, tal y como hemos contado, Lo Pagán es una de las zonas donde se ha reportado mayor número de incidentes.

El surgimiento de movimientos vecinales surgen como respuesta ciudadana a esa percepción de mayor inseguridad y la sensación de que la presencia policial no es suficiente. Esto supone reconocer implícitamente un fallo del sistema, pero tampoco equivale a retratar a nuestro pueblo como si fuera el Bronx. Menos aún a insinuar eso como reacción defensiva extrema a cualquier crítica. Los vecinos tienen suficientes intereses y aspiraciones en su vida habitual como para no dedicar sin motivo justificable tiempo de su descanso personal a patrullar las calles. Es por eso por lo que desacreditar movimientos que no actúan en contra de la Ley no contribuye sino a manejar el problema con la única estrategia de la negación y evitación. Exactamente del mismo modo que se cargaba contra las denuncias del estado del Mar Menor amparándose en no perjudicar al turismo ni a la hostelería, es decir, anteponer intereses legítimos como escudo de inmovilismo ante otros problemas.

En definitiva, resolver la inseguridad ciudadana no es cuestión de un día para otro ni existen soluciones mágicas. Sin embargo, a corto plazo sí se puede hacer algo que es tratar de asegurar más disponibilidad policial no sólo de patrulleos sino de servicio en las horas nocturnas. Mientras tanto, la colaboración ciudadana seguirá siendo un elemento que no debe desdeñarse para proteger la percepción del servicio público. A medio plazo, es imperativo incrementar la plantilla de Policía Local y solicitar a Delegación del Gobierno la de la Guardia Civil. Más a largo plazo (Plan Impulsa Lo Pagán, 2026-2028) se espera que los avances tecnológicos proporcionen medios más sofisticados como cámaras inteligentes, pero el ciudadano necesita respuestas más cercanas en tiempo.

lunes, 22 de junio de 2026

Líderes europeos en declive: el desgaste del poder en Europa

El presente artículo estaba previsto para ser publicado el 9 de julio. Sin embargo, los acontecimientos me han obligado a adelantarlo más de quince días. Ya veía venir que algo podía pasar y no quería tardar mucho, pero de forma repentina se filtró que el primer ministro británico Keir Starmer iba a dimitir. Y así ha sido este lunes 22 de junio. De esta manera, publico ya un artículo no ya sobre él sino también de otros dos líderes europeos cuya popularidad ha ido en progresivo declive hasta, junto con el anterior, ser los peores valorados en toda Europa: Emmanuel Macron y Friedrich Merz. Expondré primero la caída de popularidad, los factores económicos, la gestión, la inmigración, la oposición del populismo de derecha en auge y las derrotas electorales. Seguidamente añadiré una comparación con Sánchez y Meloni y finalmente estableceré unas conclusiones.

Macron: desgaste acumulado y sensación de desconexión

En Francia existe una tradición histórica de presidentes muy impopulares al final de mandato tras dos legislaturas. Sin embargo, según datos recientes de YouGov citados por Euronews, Emmanuel Macron figura entre los líderes peor valorados de Europa y con apenas un 18% de opiniones favorables. En dicha percepción probablemente influye que gobierna sin mandato claro tras perder la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. No hay que olvidar que Michel Barnier, primer ministro fue cesado por moción de censura. Anteriormente, Gabriel Attal había dimitido pero Macron rechazó la operación. Pero el caos no acabó ahí porque luego caería otro más en moción de censura, François Bayrou, y su sustituto Sebastien Lecornu dimitió meses después de tomar posesión para nuevamente ser otra vez designado por Macron. Todo esto evidencia no sólo una alta fragmentación parlamentaria sino una incapacidad extrema de mantener estabilidad gubernamental.

Una parte creciente de la sociedad francesa lo percibe como tecnocrático, distante, elitista y excesivamente vinculado a las clases urbanas acomodadas. Eso tiene un reflejo en las tensiones entre núcleos urbanos como París, Lyon, Toulouse o Nantes y la periferia donde los problemas de menor competitividad industrial, exceso de regulaciones, costes laborales altos y vivienda son más acusados. Además, Macron sufre una paradoja: durante años se presentó como el gran dique de contención contra los extremos (como en su momento fue Merkel en Alemania), pero el debilitamiento del centro político ha acabado fortaleciendo tanto a la derecha identitaria de Le Pen como a la izquierda populista y pro islamista de Mèlenchon. Para la erosión del centro, la Francia de Macron ha atravesado varias crisis muy polarizantes y son las siguientes.

El movimiento de los chalecos amarillos fue una oleada de protestas populares entre 2018 y 2020 debido al incremento de los impuestos al combustible, bajo el argumento de la transición ecológica. La estructura de aquél movimiento era horizontal, es decir, tipo 15-M en España, aunque centrado en la periferia. Con el tiempo y pese que el gobierno se echó atrás, evolucionó hacia un clamor más generalizado de descontento por la pérdida de poder adquisitivo y la gestión política y más ideologizado. Las protestas se escoraron más a la izquierda al reclamar recuperar el impuesto de fortunas para los ricos y democracia directa. Igualmente protagonizaron fuertes disturbios en París y denunciaron actuaciones policiales. Forzaron el incremento del salario mínimo y con la pandemia se desactivaron.

La reforma de las pensiones se aprobó inicialmente en 2023, pero se suspendió hasta 2028, es decir, hasta después de las próximas presidenciales de 2027. Pretende retrasar la edad de jubilación de 62 a 64, subir la cotización de 42 a 43 años para percibir el máximo, restringir la jubilación anticipada y otros beneficios en algunos sectores específicos y establecer una pensión mínima. Estas medidas que en España no serían gran cosa, armaron "la mundial" en Francia con fuerte rechazo de la oposición y sindicatos, huelgas masivas y más disturbios, pero la primera polémica ya vino por su imposición por Decreto en 2023. La suspensión fue acordada en el proyecto de presupuestos como concesión al Partido Socialista y para cortar más mociones de censura. Sin embargo, esa suspensión no permitió aliviar la crisis económica, dado que el motivo de la reforma era cumplir con las exigencias de Bruselas y atajar la enorme deuda pública francesa.

Respecto a la inmigración en Francia diversas estadísticas sobre delincuencia argumentan que los extranjeros aparecen sobrerrepresentados en determinados delitos en relación con su peso demográfico. También destacan la presencia de extranjeros en la población penitenciaria y en ciertas formas de criminalidad organizada. No obstante, hay que tener en cuenta que Francia limita la recopilación y difusión de estadísticas desglosadas por origen étnico o racial, lo que dificulta un análisis más completo. Con todo, detrás de esas cifras podrían estar fallando las políticas de integración y de vivienda, la asimilación cultural, ayudas públicas y, sobre todo, la concentración de población vulnerable en determinados barrios. Muchos inmigrantes y descendientes de inmigrantes viven concentrados en grandes conjuntos de vivienda pública, relativamente aislados del resto de la sociedad francesa. El canal VisualPolitik equipara esa situación con las experiencias observadas en Dinamarca y Suecia, donde sociedades paralelas terminan siendo focos de redes de narcotráfico y crimen organizado. Además, tal vez influya como atenuante que la inmigración esté estrechamente conectada a religiones de origen extranjero y con sentimientos identitarios mientras que el espíritu de la República francesa es esencialmente laico.

En ese contexto, muchos franceses perciben que el Estado ha perdido el control en ciertos barrios, aumentando la inseguridad. Ante esto, Macron ha intentado mantener una posición intermedia endureciendo parcialmente controles pero sin asumir discursos identitarios. Sin embargo, esa respuesta de "centro centrado" le ha provocado perder apoyo por los dos lados. La derecha considera sus políticas insuficientes mientras que parte de la izquierda le acusa de endurecerse demasiado. La vertiente radical de esta última estuvo implicada en disturbios urbanos tras el homicidio del adolescente Nahel en 2023. Sucesos como éste marcaron también la percepción pública y reforzaron la idea de fractura territorial y cultural.

En ese marco, la oposición de Marine Le Pen y Rassemblent National ha conseguido convertir inmigración y seguridad en temas centrales, pasando de ser importantes a dominantes. Pero también han logrado que muchos votantes conservadores o liberales ya no etiqueten a dicha fuerza como "amenaza antisistema", sino que la vean como alternativa legítima de gobierno. Ello se ha traducido en triunfos electorales como en las Europeas de 2024, que motivaron la disolución de la Asamblea Nacional. En esos últimos comicios, el macronismo recomendó votar en segunda vuelta a la candidatura "progresista" donde estaban metidos Mélenchon, Los verdes y los comunistas. Hay que tener en cuenta que aquí rige el sistema mayoritario con "ballotage" entre los dos más votados en la primera vuelta. En términos absolutos fue la candidatura de Bardella la que obtuvo más votos en toda Francia.

Friedrich Merz: expectativas incumplidas y crisis industrial alemana

Euronews señala también que Friedrich Merz ha sufrido la caída de popularidad más acelerada entre varios líderes europeos analizados, pasando de un saldo neto relativamente moderado a cifras extremadamente negativas en pocos meses. No es ya que sea el peor valorado en términos absolutos, sino que además es el que más rápido se ha deteriorado en su imagen pública. Así, YouGov calculó una caída de 34 puntos de saldo neto en menos de un año, es decir, de -14 a -48 lo que resulta una extraordinaria caída en picado para estándares alemanes. Y el dato de mayo de 2026 lo sitúa en -60. En el pasado Alemanía gozaba de liderazgos más estables, con menos polarización y con cancilleres con desgaste más lento como por ejemplo Merkel. El político demócrata cristiano fue líder del partido desde 2021. En septiembre de 2024 fue seleccionado como candidato de la CDU para las Elecciones federales de Alemania del 23 de febrero de 2025. Fue la lista más votada, pero tuvo que pactar con los socialistas que habían quedado en tercer lugar tras AFD. El país se enfrentaba a retos económicos como la debilidad del sector automovilístico (que había perdido terreno con Tesla), altos costes energéticos derivas de la guerra en Ucrania, desindustrialización parcial, fuerte dependencia exportadora agravada primero con la inflación y después con la crisis arancelaria y el envejecimiento demográfico. 

Desde décadas, Alemania es el motor económico de Europa. El modelo alemán se apoyó en una energía relativamente barata, industria exportadora de alto valor añadido, automóviles de gama media y alta y un mercado chino como gran comprador. Esto le funcionó hasta la llegada de la pandemia. Desde entonces, Alemania ha perdido gran parte de su acceso al gas ruso barato, disparándose sus costes energéticos en materia química, metalúrgica, acero, etc... De esa manera, muchas empresas redujeron su producción o trasladaron sus inversiones moviéndose a EEUU o a Asia. En cuanto a China, que compraba muchos vehículos, ahora dispone de tecnología industrial, baterías y coches eléctricos que son fabricados por ellos y cada vez más competitivos. También les ha perjudicado la transición verde y las regulaciones europeas, encorsetando aún más el mercado. Ante esa situación, muchos votantes alemanes esperaban resultados rápidos y no los han percibido. A ello han contribuido también las tiranteces entre la coalición de centro derecha y centro izquierda en materias como pensiones, Sanidad, impuestos, transición energética y gasto social. Esas dificultades para ponerse de acuerdo pusieron en tela de juicio la gran coalición y sólo proyectaron una imagen de debilidad gubernamental en un escenario económico altamente preocupante para Alemania.

Alemania es uno de los países europeos que envejece más rápidamente, redundando en menor número de trabajadores, aumentándose el gasto en pensiones y disminuyendo su crecimiento potencial. Durante años, el modelo alemán asumía que la inmigración era necesaria para compensar el envejecimiento demográfico, sostener el sistema productivo y cubrir falta de mano de obra. Fue así especialmente tras la política de refugiados y puertas abiertas de Angela Merkel en 2015. La inmigración pasó de ser sólo económica a ser cultural y política. En grandes ciudades como Berlín, Hamburgo o Frankfurt la integración ha sido relativamente exitosa. Sin embargo, surgen tensiones en barrios con alta concentración migrante y la percepción pública se ha deteriorado por varios factores, como la presión sobre los servicios públicos (saturación escolar y falta de vivienda), dificultades de integración, sensación de pérdida de control por el aumento de asilos y entradas irregulares, aumento de inseguridad por delincuencia y radicalización por varios atentados islamistas que han tenido importante impacto psicológico. Entre 2024 y 2025 se han asistido a ataques ejecutados por refugiados afganos o sirios con órdenes de expulsión o bajo radicalización yihadista, como un atentado en Mannheim (un fallecido, cinco heridos), otro en Solingen (3 fallecidos y 8 heridos), otro en Aschaffenburg (dos muertos) y un apuñalamiento en Berlín. A esto se le une que según estadísticas de la policía alemana, más del 35% de los sospechosos de delitos comunes carecen de nacionalidad alemana y las agresiones con cuchillos superó los 29.000 casos anualesAnte esto, Merz llegó articulando un tono más firme reestableciendo controles fronterizos fijos (pausando Schengen), endureciendo las leyes de asilo para acelerar las expulsiones y prohibiendo portar cuchillos en espacios públicos. Al igual que Macron no contentó ni a izquierdas ni a derechas.

Alice Weidel y Alternative für Deutschland han convertido la inmigración en el eje central de su narrativa. Su crecimiento ha erosionado especialmente a Merz porque parte del electorado conservador de éste último considera que no ha endurecido suficientemente la política migratoria ni ha revertido el rumbo económico. AFD ha conseguido romper un tabú histórico, dado que tras la Segunda Guerra Mundial y la caída del muro de Berlín Alemania tenía una cultura política muy distinta. Durante décadas el nacionalismo se ha visto estigmatizado y existía un importante consenso nacional centrista, predominando una política moderada. Sin embargo, la crisis económica e industrial y la inmigratoria han alimentado discursos de euroescepticismo (por el intervencionismo económico) y un nacionalismo basado en la defensa industrial y en el rechazo a la inmigración masiva y a élites verdes. Su discurso combina exigencias de control fronterizo, rechazo a políticas de asilo y protección de la identidad cultural alemana puesta en riesgo por la expansión del multiculturalismo migratorio. Llama la atención que su líder está casada con una mujer, por lo que rompe con la típica etiqueta de hombre heterosexual "macho alfa" o mujer contraria a familias alternativas, descolocando de esa manera a la izquierda en su narrativa.

Para Friedrich Merz, las elecciones regionales son especialmente sensibles porque Alemania tiene un sistema federal fuerte. Los Länder tienen mucho peso político y simbólico y AFD ha sido especialmente fuerte en regiones de la antigua Alemania oriental (la ex comunista), donde predomina una mayor desconfianza institucional y sensación de abandono. Por ejemplo en Sajonia (segundo lugar) y Turingia (primera fuerza con 30%). Otros importantes resultados entre 2024 y 2026 fueron en Renania del Norte (triplicando votos) y Brandenburgo (tercero duplicando votos). Los avances de AFD en las elecciones regionales han amplificado la cobertura mediática y aumentando la percepción de cambio histórico desgastando al gobierno federal. De hecho, la sensación sería que el Estado federal alemán no controla bien la distribución del fenómeno migratorio.

Keir Starmer. Decepción temprana y falta de relato

El caso de Keir Starmer es especialmente interesante porque su desgaste ha llegado muy rápido tras una victoria electoral enorme, lo que le diferencia en este último aspecto del anterior. El 4 de julio de 2024, los laboristas casi duplicaron su fuerza electoral con 411 escaños obtenidos y un 33,70% de los votos. Gran parte de ese subidón no se explica en un entusiasmo por Starmer, sino más bien por rechazo al partido conservador motivado por el desgaste de Boris Johnson, Liz Truss (45 días en el poder) y Rishi Sunak. Los escándalos del primero, la pésima gestión económica general y la sensación de inestabilidad movieron en masa al electorado a castigar a la derecha británica. Por tanto, los expertos británicos consideran que la mayoría parlamentaria no se asoció a una conexión popular fuerte más allá de su legitimidad electoral. Las encuestas reflejaron niveles de rechazo muy altos, comparables a algunos de los peores momentos de gobiernos anteriores británicos. Es más, comparando valoraciones del partido laborista y el Primer Ministro, éste ha resultado siempre peor valorado y el 50% opinaba que debe dimitir. Todo esto, en menos de dos años. YouGov le asigna un ratio de -50 puntos de aprobación.

En materia económica, se percibe una continuidad en estancamiento del crecimiento y en altos impuestos con subida de la inflación, alimentando una sensación de frustración generalizada con los servicios públicos. Ahora bien, a diferencia de Alemania, Reino Unido no afronta una crisis industrial tan marcada. Su problema es de productividad y arranca desde la crisis financiera de 2008, habiendo apenas avanzado los salarios reales y con una inversión empresarial irregular. Además, el mercado de la vivienda ha empeorado especialmente en Londres, sureste de Inglaterra y en grandes ciudades universitarias, restringiendo no ya la independencia de los jóvenes, sino formar familias y en general la movilidad social. Por tanto, la percepción de que se vive peor que hace quince años es políticamente devastadora. La sanidad pública tampoco se libra con problemas de listas de espera, falta de personal e inversiones, redundando en una mayor crítica al Gobierno de UK, quien tiene la competencia en Inglaterra y en Escocia (no así en Gales ni en Irlanda del Norte).

Tras el Brexit, la inmigración en Reino Unido tiene una dimensión específica y es que una parte fundamental del voto a la salida de la UE se vinculaba a demandas de control fronterizo, soberanía y restricción migratoria en el Canal de la Mancha. Sin embargo, el efecto ha sido justo el contrario. Los movimientos migratorios desde Europa han disminuido paralelamente al aumento de los extracomunitarios, alcanzando niveles récords en algunos periodos. Aunque Starmer evita discursos agresivos y prefiere mantener una imagen moderada de centro izquierda y, como Merz, tratar de compatibilizar necesidades económicas con control migratorio, de nuevo se asiste a un choque de clases. Por un lado quiere conservar a votantes urbanos, profesionales, jóvenes y progresistas, pero por otro falla en los pro-Brexit, antiguos bastiones obreros y clases medias preocupadas por su seguridad, vivienda y servicios públicos que suelen reclamar mayor control migratorio. Además, existe cierto elemento de inseguridad. Por ejemplo, la surrealista detención en Southampton de un hombre acuchillado y tirado en el suelo porque su agresor hindú le aseguró a los agentes que le había proferido insultos racistas. Otro ejemplo no menos polémico fue el de otro hombre acuchillado por un refugiado sudanés en Belfast. Este último hecho sólo llamó la atención mediática cuando se desataron reacciones xenófobas. Fueron mucho peores que lo de Torre Pacheco, pero nuevamente se silenció el problema de base que activa el botón del resto. Y se llama integración cultural y social.

El crecimiento de Nigel Farage y Reform UK explota la idea de que ni conservadores ni laboristas han recuperado el control y apunta como problemas el deterioro de la Sanidad pública, el aumento del coste de la vida, desconexión política de Londres con el resto del país y en general una sensación de decadencia nacional. Es por eso por lo que la súbita pérdida de credibilidad de Starmer no se traduce en un retorno en la confianza en los tories. Es preciso recordar que Farage ya fue un líder político con una importante influencia en el apoyo al Brexit (2018), a pesar de que su materialización haya traído consecuencias indeseables. Proponen un programa híbrido entre la "prioridad nacional" de VOX en España y el MAGA de Donald Trump con control fronterizo, un impuesto a empresas que contraten mano de obra extranjera barata, restricción del uso de viviendas sociales a residentes locales, rebaja del mínimo exento de renta y supresión de la Agenda 2030 eliminando impuestos verdes y políticas identitarios y de género en escuelas y espacios públicos, es decir, la ideología Woke.

Las elecciones locales y regionales celebradas en mayo de 2026 han supuesto fuertes pérdidas para el Partido Laborista, desplome en varios bastiones históricos y un avance muy importante de Reform UK siendo la fuerza más votada. Éstos consiguieron 1.453 concejales de un total de 5.000 y fueron primera fuerza en 15 municipios cuando 4 años antes sólo se hicieron con 2 concejalías. Estos resultados se han interpretado como el primer gran referéndum político sobre el gobierno de Keir Starmer y, en consecuencia, su balance ha sido muy negativo. Reform UK ha avanzado en ciudades industriales, zonas obreras y territorios históricamente laboristas como Sunderland, Barnsely y otros del norte de Inglaterra. Por tanto, se asiste a un importante cambio sociológico. Por el contrario, los laboristas no lograron conquistar a ningún bloque de forma clara al perder por todos lados. De la derecha, pierde por la situación económica, la gestión de la inmigración y los partidarios del Brexit. Por la izquierda, también se observa un crecimiento de los Verdes en las áreas urbanas.

Comparativa con España (Sánchez) e Italia (Meloni)

En el caso de Pedro Sánchez, con un ratio de -22 de popularidad, el contexto clave no está ligado exclusivamente a la economía y a la inmigración. Además, en el caso de la segunda no ha alcanzado los niveles de preocupación social de los anteriores países. El escenario clave es el de una percepción de corrupción generalizada por la acumulación de investigaciones y procesos judiciales que cercan a importantes cargos públicos socialistas, salpicando al propio Presidente. En España existe un bipartidismo funcional estable, el sistema obliga a coaliciones y apoyos externos desde hace más de diez años y, sobre todo, la oposición está muy dividida. Además, aunque crece Vox no tiene ni mucho menos las perspectivas que sus homólogos de derecha populista en Francia, Alemania o Reino Unido. Pero, sobre todo, Sánchez compensa el desgaste en encuestas y las derrotas regionales con unos niveles altos de polarización y rechazos en ciertos bloques ideológicos que le permiten mantener el poder. También dispone de la "colaboración" de entidades mediáticas en el desarrollo de una narrativa proteccionista de su Gobierno. De hecho, le ha permitido amortiguar picos de descenso de popularidad. Dicho en otras palabras, tanto el sistema como la cultura política bloquea alternativas claras de mayoría estable, redundando en una especie de resiliencia institucional por fragmentación y no por popularidad. 

Con Giorgia Meloni, en Italia se asiste a una estabilidad por hegemonía del bloque ganador. Ha logrado una coalición relativamente estable y cohesionada en la derecha y controla la narrativa cultural incluso con más éxito que Sánchez, centrándose en identidad, soberanía e inmigración. Además, no tienen ninguna amenaza electoral de populismo de derecha precisamente porque Fratelli d'Italia es quien ocupa ese espectro que está en claro ascenso no simétrico pero observable en Europa. Por lo tanto, esa tendencia precisamente reforzaría su posición. Sin embargo, ello no implica que esté reñido con la percepción de una buena gestión. Además, no existen escándalos de corrupción ni en su gobierno ni en el partido y la oposición de izquierda está fragmentada. Por tanto, aunque sufra el desgaste normal de cualquier gobierno (-17 de ratio de aprobación) no existe una alternativa unificada creíble y en consecuencia su bloque mantiene la hegemonía electoral tras los comicios regionales de 2025 con 12 conquistadas de 20. 

Conclusiones 

Los tres líderes coinciden en un descenso muy importante de su popularidad, pero con velocidades distintas. El ritmo francés ha sido más lento, percibiéndose de forma más clara tras la pandemia hasta llegar a una situación de descontrol de gobernabilidad. En cambio el alemán y el británico fue mucho más acelerado y en menos de dos años. La diferencia es que el segundo partió de un pico más elevado, pero sustentado en un espejismo: el rechazo generalizado al partido conservador por la crisis de credibilidad y liderazgo.

En materia económica también coinciden en crisis derivadas de la inflación y los efectos de la Guerra de Ucrania. Pero cada uno asiste a particularidades. En el caso alemán parece haber golpeado de forma más dura el corazón de sus ciudadanos con su importante pérdida de hegemonía, especialmente notable en la industria. En el ejemplo de Reino Unido, el talón de Aquiles habría sido la caída de productividad ya en niveles poco competitivos antes del Brexit, pero intensificados tras el mismo. En cambio, en Francia se alude más a su gestión política manifestada en un intervencionismo regulatorio que ha multiplicado las protestas.

En inmigración, los tres sufren importantes problemas de gestión de la misma y que pueden percibirse en el reporte de sucesos de criminalidad y en la percepción de inseguridad ciudadana. Los líderes, según la gente, estarían completamente alejados de los barrios y esas políticas públicas pro inmigración serían ahora vistas como caballos de Troya de conflictos multiculturales y presión sobre servicios como vivienda y Sanidad. Hasta cierto punto, esto se puede ocultar e ignorar política y mediáticamente, pero no socialmente.

Esa sensación de inseguridad y perdida de identidad serían el caldo de cultivo para el auge de fuerzas populistas de derecha, coincidiendo en los tres países un crecimiento exponencial de la popularidad de esas fuerzas. Opciones políticas que, además, para la gente no encajan de forma simple en "extrema derecha". En todo caso articulan un discurso antisistema apuntando al esquema actual que, para esos desencantados, promueve una respuesta radical y sin complejos. Así que esos tres líderes serían percibidos como el inmovilismo y se acelera su ya avanzado desgaste.

En encuestas y resultados electorales, parece que la periferia es la que manda. Existe una fuerte polarización y percepción de desconexión cultural con amplias capas sociales. Macron ha perdido mucho terreno más allá de Paris, las grandes ciudades y votantes con alto nivel de educación. Parece haber tocado suelo político, dado que conserva un núcleo centrista relativamente fiel. Pero lejos del mismo genera un rechazo masivo del 70% y eso es índice de algo más profundo que el simple desgaste. Merz, por su parte está perdiendo apoyo sobre todo en la Alemania del Este, manifestándose que la pérdida progresiva del poder regional es una importante antesala de derrotas más generales. Por su parte, Starmer sufrió un batacazo en elecciones locales incluyendo zonas obreras y tradicionalmente laboristas que ha podido acelerar su meditada decisión de dimitir.

Las comparaciones con Sánchez y Meloni ofrecen escenarios muy dispares a los anteriores. En el primero le asola la investigación de corrupción y no tanto la gestión económica y de inmigración. Sin embargo, ha sabido manejar el discurso mediático para amortiguar su caída sin llegar a los niveles de inframundo de los tres estudiados. Además, Vox no tiene un impulso suficientemente amenazador pero es usado como muñeco para movilizar a la izquierda. En cuanto a Meloni, le sostiene la percepción de buena gestión entre sus votantes y que la derecha anti inmigración masiva son ellos mismos, pero al mismo tiempo una oposición dividida y sin programa alternativo compacto.

En definitiva, lo que comenzó como un problema de popularidad en tres grandes países europeos terminó derivando en fenómenos distintos. En Francia, Macron ha visto erosionada su capacidad para construir mayorías estables. En Alemania, Merz gobierna bajo la presión de un modelo económico en crisis y transformación y el auge del populismo de derecha. En Reino Unido, el desgaste político ha llegado hasta el propio liderazgo desembocando en una dimisión. Quizá el problema europeo ya no sea únicamente ganar elecciones, sino que cada vez parece más difícil conservar la capacidad de gobernar después de ganarlas.

miércoles, 17 de junio de 2026

Juicio a la Kitchen: la operación que espió a Bárcenas

Coincidiendo durante unas semanas con el juicio en el Tribunal Supremo del caso Mascarillas que afecta al PSOE de Pedro Sánchez, se ha venido desarrollando en la Audiencia Nacional el del caso Kitchen que implica al PP de Mariano Rajoy (2011-2018). Dado el complejo calendario de testigos, acusados y pruebas, por el camino se ha ido solapando otros escándalos de presunta corrupción socialista como los relativos a Zapatero (del que hablé recientemente) y a Leire Díez (de la que hablaré muy pronto). También ha tenido lugar la vista oral del hermano del Presidente, David Sánchez, del que igualmente hablé en este blog. Incluso surgió más información comprometedora contra Begoña Gómez (esposa del Presidente) que motivó hacer una actualización del post. Pues bien, al igual que analizo el entramado de corrupción Social-Sanchista que da para mucho que hablar, me interesa igualmente echar una mirada crítica a los últimos coletazos del marianismo. En primer lugar pondré de manifiesto los antecedentes y el contexto de este caso para a continuación examinar los principales testimonios de la vista oral, la prueba pericial y documental y las declaraciones de los principales acusados. 

Qué es la Kitchen: antecedentes de Gürtel y acusados

El llamado caso Kitchen es una pieza separada de la macrocausa policial conocida como Operación Tándem. Se centra en una presunta operación parapolicial ilegal en 2013 que se considera impulsada desde el Ministerio del Interior y con el supuesto objetivo de espiar al ex tesorero del PP Luis Bárcenas, sustraerle documentación comprometedora y especialmente sobre la caja B del partido, para finalmente evitar que dicho material llegase a los tribunales que enjuiciaban el caso Gürtel. Éste último investigaba la financiación irregular del PP y sobre la cual Bárcenas poseía documentos sensibles. Según las acusaciones Kitchen sería una operación de “guerra sucia” para proteger al partido desde las instituciones y se habría ejecutado sin autorización ni control judicial, financiada presuntamente con fondos reservados del Estado y usando policías y confidentes como el propio chófer de Bárcenas Sergio Ríos. Lo relevante aquí es que no es un supuesto de corrupción clásico, sino de corrupción para tapar corrupción.

La sentencia de la Audiencia Nacional (2018), confirmada por el Supremo, dio por probado dos cosas. Primero, un sistema de adjudicaciones públicas amañadas con percepción de comisiones ilegales a cambio de las mismas siendo el cabecilla Francisco Correa que fue condenado a 50 años. Segundo, que existía una contabilidad paralela (caja B) en el Partido Popular durante años al nutrirse de donaciones ilegales de empresarios. Ese dinero se destinaba a sobresueldos a dirigentes y pagos de obras (como la reforma de la sede de Génova). El ex tesorero Luis Bárcenas fue condenado a 29 años de prisión. Además el PP fue condenado como partícipe a título lucrativo, dado que se entendió que se benefició económicamente como persona jurídica. En cambio, no se pudo probar del todo la implicación penal directa de la cúpula política, pues si bien la sentencia habló de una estructura de financiación irregular, no condenó a Rajoy ni ninguno de sus ministros. Con todo, se dio más credibilidad al testimonio de Bárcenas que al de Rajoy. Como sabemos, esta sentencia fue la que provocó la caída del Gobierno de Mariano Rajoy mediante moción de censura express y expuesta por el diputado José Luis Ábalos, hoy procesado por corrupción y por el que piden 24 años de cárcel.

Antes de que el caso desembocara en juicio en la Audiencia Nacional en 2026, aparte de en la larga fase de instrucción, el asunto ya había sido interrogado en comisión de investigación parlamentaria. Sin embargo, este tipo de sesiones sólo sirven para fijar un relato político y rellenar titulares, sin ofrecer ninguna utilidad práctica. En el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional se sientan altos cargos políticos y policiales: el ex Ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, el ex Secretario de Estado Francisco Martínez, el ex DAO Eugenio Pino, el ex comisario José Manuel Villarejo, otros mandos policiales como Marcelino Martín-Blas y Andrés Gómez Gordo y el que fuera chófer de Bárcenas Sergio Ríos. La Fiscalía pide hasta 15 años de prisión para los principales responsables (a Villarejo 19), mientras que la AN debe determinar si hubo malversación de fondos públicos, prevaricación, revelación de secretos y obstrucción a la Justicia y si se usaron recursos del Estado para fines partidistas. En resumen, el caso Kitchen gira en torno a tres preguntas ¿Se utilizó el Ministerio del Interior para encubrir corrupción política del PP? ¿Quién ordenó espiar a Bárcenas y con qué conocimiento político?

Vista oral: testigos policiales y políticos

Las primeras sesiones fueron técnicas con intentos de anular pruebas y cuestionar la competencia de la Audiencia Nacional. Se rechazó anular el juicio pero se limitó el objeto del proceso, dejando fuera elementos como el papel directo del PP o de ciertos dirigentes no imputados (Cospedal, como pedían las acusaciones). Las defensas intentan desvincular al nivel político, cuestionar pruebas clave y presentar la operación como actuaciones aisladas.

Manuel Morocho, inspector jefe de la UDEF denunció presiones para frenar o desviar la investigación de Gürtel y afirmó que intentaron apartarlo y desacreditar su trabajo. Apuntó a interferencias internas dentro de la Policía y en el contexto de obstaculizar investigaciones que afectaban al PP. Por tanto, conectó la lógica de Kitchen como operación de encubrimiento. Otro mando policial como el comisario Mariano Hervás de la UCAO (ahora UCO) confirmó actuaciones como el seguimiento a Rosalía Iglesias (mujer de Bárcenas) por orden de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) liderada por Eugenio Pino. 

Otros policías de menor rango aportaron detalles como la copia de dispositivos (móviles y tablets), el volcado de información fuera de dependencias oficiales y órdenes de borrar la información después. Instrucciones poco habituales cuando no directamente irregulares pero con detalles técnicos que apuntan a una operación real y atípica. Sin embargo, para otros testimonios esto no era una operación policial estándar, ya que no tenía autorización ni control judicial, se habrían usado fuentes infiltradas y accedido a información privada sin cauces ordinarios. Quedaba pendiente determinar quién ordenó la operación, hasta qué nivel político llegó y si fue una actuación coordinada o fragmentada, es decir, dirigida desde la cúspide política o con vacíos en la cadena de mando.

Bárcenas sostuvo que fue objeto de una operación de espionaje con para sustraerle documentación comprometedora que afectaba al Partido Popular y sugiere que había material sensible más allá de lo ya conocido públicamente. Así por ejemplo afirmó (obviamente sin pruebas) que habría perdido las dos copias de un audio en el que entregaba a Mariano Rajoy las anotaciones de la caja b y el saldo restante y el Presidente optó por introducir los papeles en la destructora. Ante todo mantuvo la tesis de la acusación de que Kitchen no era una investigación policial, sino una operación para proteger intereses políticos e impuesta desde arriba. Confirmó varios elementos clave como que su entorno fue vigilado y que se intentó acceder a información sensible. Vino a decir que una operación así difícilmente podría hacerse sin conocimiento político pero sin aportar pruebas técnicas ni evidencia directa de esa cadena de mando. En la misma línea, su hijo Willy señaló al chófer junto con sospechas de teléfonos pinchados.

Mariano Rajoy negó haber espiado a Bárcenas, destruido pruebas o recibido documentación confidencial, así como conocer la operación Kitchen. Comentó que rompió con Bárcenas cuando descubrió que tenía dinero oculto en Suiza y calificó la actuación objeto de juicio como una operación policial destinada a recuperar dinero oculto del propio Bárcenas, es decir en la línea de lo declarado por los mandos. Su intervención fue muy poco esclarecedora y se limitó a romper el vínculo entre política y operación policial. Y esto contrasta con un audio del número 2 de Interior Francisco Martínez en el que señala expresamente la iniciativa del propio RajoyDolores de Cospedal siguió la misma estrategia, negando haber estado involucrada y respaldando la actuación del Ministerio del interior a pesar de que los audios de Villarejo la relacionan con el mismo. Similar respuesta esgrimió Soraya Sáenz de Santamaría afirmando no haber dado instrucciones ni al Ministerio ni al CNI incluyendo a Villarejo (al que supuestamente sólo interrogaba) y rechazando la existencia de una “policía patriótica” bajo su responsabilidad (estaba a cargo del propio CNI). A este respecto fue coherente Félix Sanz Roldán, ex director del CNI siendo rotundo en su rechazo a que este organismo participara "ni por acción ni por omisión", en el sentido de que ningún Gobierno le solicitó nada y actuaron con arreglo a la Ley.

El coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, era director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad cuando se produjeron los hechos investigados. Declaró tanto desconocer la operación como recordar ningún pago de fondos reservados vinculado a la misma. También admitió que no se realizaron auditorías específicas sobre estos fondos, incluso tras aparecer las primeras informaciones en prensa sobre la trama. Aun así, apuntó como responsable al DAO Pino.

El empresario Javier Pérez Dolset acusó indirectamente a Cospedal y a Fernández Díaz al reseñar una conversación mantenida con Francisco Martínez (no soportada en audio grabado) en la que supuestamente éste le comunicaba que recibía instrucciones de los anteriores. Además, señaló la existencia de un chat llamado "la compañía" como fuente de filtraciones. Dolset conformaría un equipo de personas para desencriptar los audios de Villarejo y presuntamente fue presionado para no compartir esa información con los partidos de la oposición. Sin embargo, este testimonio indirecto no es prueba directa y su credibilidad requiere una innegable corroboración. Y por cierto, este señor está implicado en el caso Leire Díez del que hablaremos la próxima semana.

Prueba pericial: reproducción de audios

Esta fase estaba prevista para ser posterior a las declaraciones de los acusados. A consecuencia de una operación quirúrgica de Villarejo se optó por adelantarla y retrasar dichas declaraciones hasta que concluyese aquélla aproximadamente a finales de mes. Esto ocasionó que el juicio oral a los acusados ya no se centraría en relatos sino en pruebas. ¿Maniobra estudiada de Vallejo o casualidad? El caso es que buena parte del material incautado a Villarejo seguía inaccesible o encriptado, limitando las pruebas disponibles pero con la sensación de que aún pudiese existir material comprometedor no conocido.

Enrique García Castaño fue uno de los pocos implicados que reconoció parcialmente la existencia del operativo en 2019 apuntando al Ministro del Interior como origen del operativo. Sin embargo, fue excluido de esta causa por un ictus en 2022. Lo reproducido en sala no apuntó mas allá del Secretario de Estado, al revelar seguir instrucciones tanto del DAO como de Francisco Martínez para presuntamente sustraer documentos a Bárcenas y ocultárselos al juez Ruz, instructor del caso. Dicho audio contrasta con declaraciones emitidas en la instrucción en las que, modificando su versión pasó a asegurar que Martínez sí le había efectuado órdenes expresas y García Castaño facilitado documentación en formato de disco duro extraíble.

Los siguientes días se reprodujeron varios audios de Villarejo. En uno de ellos se le escucha al comisario manifestando que Bárcenas abonaba 10.000 euros mensuales a Rajoy. Esa afirmación conectaría el móvil político de la operación Kitchen con la caja B, pero no acredita pagos reales ni implica al aludido sólo por esa expresión. Su único valor sería mantener la coherencia de las declaraciones que emite. Pero sin más soporte esto refuerza más a las defensas en el relato de que Villarejo grababa compulsivamente mezclando información real con exageraciones y tenía intereses propios, por lo podrían catalogarlos de rumores o incluso fanfarronería operativa. Es decir, lo mismo de lo que el PSOE ha acusado a Víctor de Aldama. En otro audio más relevante se escucha a Cospedal hablando con el comisario y pidiéndole "parar con lo de la libretita", lo que automáticamente recuerda a la libreta de Bárcenas. Aquí ya no son interpretaciones del comisario, sino una conversación directa entre una dirigente política de primer nivel y el principal operador policial del caso. Esto no prueba por sí solo que Cospedal ordenara Kitchen o dirigiese espionajes, pero sí refuerza la relación existente con Villarejo, el interés político en controlar información de Bárcenas y la preocupación por documentación sensible. 

A estas alturas, la duda no era tanto si existió la operación sino qué nivel político conocía o impulsaba actuaciones relacionadas con Bárcenas, pues seguía faltando la pieza decisiva de una orden explícita clara y jurídicamente incontestable. No obstante, esta fase de prueba estaba erosionando la idea de que el entorno político del PP era completamente ajeno a Villarejo y a las preocupaciones que motivaban Kitchen, sin perjuicio de que cada audio aislado tenga límites probatorios.

Declaraciones de los principales acusados

Francisco Martínez matizó y contextualizó reconociendo parcialmente la operación. Aseguró que Villarejo le comunicó que se reunió con el CNI y a dicho centro le informó de Kitchen aportándole información y fuentes. Esto contradice la tajante versión de Félix Sánz Roldán antes mencionada. Por lo demás, evitó asumir la autoría operativa rechazando ordenar espionajes o pagos a colaboradores policiales. Por su parte, Jorge Fernández Díaz pasó directamente a rechazarlo todo diferenciándose de Martínez en que aseguró no conocer la operación ilegal, que sólo se habría enterado por la prensa y cuestionó abiertamente la credibilidad de Villarejo por presuntas declaraciones exageradas. De esa manera, Fernández Díaz trató de dibujar un contexto de actuaciones policiales opacas y de ausencia de responsabilidad penal ministerial manteniendo el choque de narrativas de operación política para controlar a Bárcenas vs. actuaciones policiales aisladas sin control ministerial. Con todo y tras lo acumulado, no sonaba demasiado creíble que no tuviese conocimiento de todo esto e igualmente que el anterior no participase de alguna manera. Sin embargo, pese al contraste de versiones no existió ninguna acusación cruzada.

Eugenio Pino afirmó que existiera Kitchen, pero no la calificó como un servicio político para proteger al PP sino una operación de inteligencia policial para localizar el dinero oculto de Bárcenas, seguir el rastreo del dinero en Suiza y obtener información patrimonial para las investigaciones en curso. Por tanto, trató de asentar una finalidad legítima acorde con lo expresado con los testigos policiales y el propio Rajoy. También comentó que fue Villarejo y no Martín-Blas quien se hizo cargo de captar al chófer Sergio Ríos como colaborador, admitiendo el uso de fondos reservados porque "le teníamos que pagar algo". Por otra parte, exculpó a los dos anteriores señalando que no les informó de nada. En cualquier caso, no aclaró por qué se actuó al margen de autorizaciones judiciales y con dispositivos personales. En cuanto a Marcelino Martín-Blas, jefe de Asuntos Internos, negó que conociera la operación contra Bárcenas ni a través del DAO hasta el momento de su imputación. Al tiempo, afirmó que las actividades de seguimiento no aparecían registradas en bases de datos y por lo tanto no siguieron los procedimientos ordinarios de control y trazabilidad. Por tanto, no entró en la finalidad ni en la dirección de la operación, sino en la legalidad del procedimiento y se exculpó. Andrés Gómez Gordo, comisario y asesor con Cospedal, fue coherente con las declaraciones anteriores y se limitó a defender la legalidad de la operación y su seguimiento de órdenes jerárquicas, desplazando cualquier incidencia a la responsabilidad individual de sus superiores.

El ex comisario Villarejo apuntó directamente a arriba y acusó a Rajoy de beneficiarse políticamente y de utilizar al Ministro y al Secretario de Estado. Matizó que si bien la operación nació con el fin legítimo que el anterior alude, se transformó en una operación para proteger al PP. También confirmó que no informó a Fernández Díaz pero sí a Francisco Martínez, admitiéndole que Bárcenas disponía de documentación sensible y que había "fichado" a Sergio Ríos. Apuntó también al ex Director general de la Policía, Ignacio Cosidó, aludiendo a su especial interés en sustraer esa documentación a Bárcenas y a Cospedal como preocupada por la "libretita" a que aludía en los audios. Lo más significativo fue que deslizó que dicha libreta podría haber sido confeccionada expresamente para filtrarla a los medios. En definitiva, encuadró las actuaciones policiales en el marco de intereses superiores ajenos a la Ley. 

Finalmente, Sergio Ríos centró su declaración en que desconocía que los 48.000 euros que percibió provenían de fondos reservados de forma ilícita, alegando que creía estar colaborando en una investigación oficial de la Policía Nacional para localizar bienes ocultos de la familia Bárcenas. De esta manera, desplazó la responsabilidad eventual a la cúpula de la Policía.

Consideraciones y perspectivas de condena

Una vez más, como siempre recalco en los posts en los que se trata de corrupción y muy especialmente de procesos judiciales, habrá que aguardar a la sentencia que aclare la naturaleza de la operación y quiénes resultan condenados. Escuchados los testigos, la prueba documental y buena parte de los acusados, parece acreditada la existencia de una operación extrajudicial dirigida al entorno de Bárcenas. Lo que deberá determinar la sentencia es si nació con una finalidad legítima de inteligencia policial y posteriormente derivó en actuaciones ilícitas o si esa finalidad irregular estuvo presente desde el principio.

Hasta la fecha no ha aparecido una prueba concluyente que vincule directamente a Rajoy y tampoco una orden explícita atribuible a Fernández Díaz. Varios de los acusados han defendido que la iniciativa nació en ámbitos policiales y posteriormente fue conocida por instancias superiores, es decir, que no habría sido impuesta desde arriba sino que nació abajo y habría escalado. La cuestión que deberá resolver la sentencia es hasta dónde llegó ese conocimiento y si existió algún tipo de autorización, consentimiento o tolerancia por parte de responsables políticos. Porque eso determinará el grado de condena. Partiendo de esta consideración, puedo estimar que todos los acusados relacionados con la Policía serán condenados. Sin perjuicio de ello, resulta complicado pensar que estas actuaciones se hagan sin ningún tipo de conocimiento ya sea constante o parcial de niveles políticos. La dificultad jurídica reside precisamente en distinguir entre sospechas, inferencias lógicas e indicios suficientes para fundamentar una condena, porque esa es la frontera que va a tener que cruzar la Audiencia Nacional.

Villarejo es considerado un personaje por opinadores de un lado y de otro, pero mientras que parece dársele credibilidad en casos favorables al propio sesgo político, se le niega en otros como en el famoso careo con Javier Ruiz en directo en TVE. Su situación procesal y las penas a las que se enfrenta hacen difícil determinar hasta qué punto sus declaraciones responden a una estrategia de defensa, a un intento de ajustar cuentas con antiguos colaboradores o simplemente a su propia interpretación de los hechos Sus detractores le achacan que aparte de modificar versiones mezcla a menudo hechos acreditados con interpretaciones propias. Por ejemplo, las polémicas declaraciones por las que vinculó a Francia y Marruecos detrás del 11-M. Entres sus antecedentes y su estilo habitual complica que sus testimonios se revistan de la coherencia, continuidad y verosimilitud. Y es por eso por lo que comentarios como que disponía de audios contra Rajoy no añaden nada sino que alimentan su propia leyenda.

En definitiva, conforme avanzó el juicio, la discusión dejó de centrarse en si Kitchen existió y pasó a centrarse en quién la ideó, quién la autorizó y quién conocía realmente su naturaleza. La existencia de Kitchen ha quedado como un elemento incuestionable. Lo relevante para la resolución del juicio es quién la impulsó, quién la conocía y con qué finalidad se desarrolló.